El gobierno tricolor, sin duda, goza de una historia longeva en el poder, tiempo en el cual ha aprendido que lo bueno debe ser retomado y quizás mejorado. Ejemplo claro de este es el "Buen Fin" que - como bien sabemos - es una creacción de la administración del presidente Felipe Calderón Hinojosa.

Como todos los gobiernos

El de Felipe Calderón dejó cosas buenas y malas. Reseñando una de las malas, o de las muy malas, podemos hablar del número elevado de desaparecidos en el país. Renglón en el que la presidencia del actual gobierno Federal esta muy cerca de igualar, en la recta final de su mandato.

Uno de los planes gubernamentales que parecen buenos, pero son realmente no tan buenos, es el maravilloso Programa Próspera.

Dicho esto, porque a causa de ser honestos, este programa no es sino la madriguera de parásitos, sin oficio ni beneficio, que sirven al partido para mantener firme su estructura; a costillas de las necesitados o de otros, que a cambio de no hacer nada reciben un apoyo mensual. Sin embargo, estos dos son harina de otro costal inmenso. Pero unas de las buenas que la administración pasada dejó, fue la implementación del llamado #Buenfin.

Este suceso

Tiene como objetivo activar la economía del país, tiene sus orígenes en el popular "Black Friday" que se celebra frenétícamente en Estados Unidos. En México este concepto se lleva acabo desde el año 2011, con beneficios importante para el país,y para un pueblo que de a poco comienza a entender el valor de la educación financiera.

Y aunque en un principio fue criticado por aquellos que hasta en las manzanas verdes del supermercado ven una estrategia del gobierno opresor para maniatar su inexistente consciencia, la verdad que es una oportunidad inmejorable para adquirir productos que - en otro momento - sería poco más que complicado.

Sólo hace falta seguir ciertas recomendaciones:

¿Realmente lo necesito?

Es una pregunta que debemos hacernos cuando las tiendas estén repletas y la emoción nos haga tomar algo, sin que sea esencial para nuestro día a día. Ademas de comparar - entre otras muchas opciones - que seguro habrá en el mercado.

En el caso de los celulares

El IFT, recomienda consultar su catálogo de dispositivos homologados, además de cotejar las características del artículo de su agrado. Es decir, nos se deje llevar por la emoción, una vez más y adquiera algo verdaderamente útil: consumo de luz, datos, plan tárifario, derechos como usuario, cobertura, entre otros.

Asegúrese que la oferta - ante la que esta usted presente - no sea un precio inflado, y que a la luz de la oferta este pagando el mismo o incluso algo mayor de lo que normalmente tendría que pagar por dicho articulo, y aunque esto puede no ser tan fácil por los tiempos, siempre están a la mano los dispositivos y tiendas móviles. Otra buena medida es comparar con otras tiendas, que oferten ese mismo producto.

Pero lo mas importante es saber cual es la cantidad especifica que pagará por ese articulo, sobre todo si esta compra va a ser a crédito. Recuerde que una compra innecesaria puede acarrear problemas en el futuro. Revise sus necesidades de primera mano y sea priorice. Gaste con la mano en la cartera y no en el corazón. Procure sus derechos como consumidor acercándose a la PROFECO. Por el resto, disfrute de sus ahorros, que seguro bien merecido lo tiene.