MOSCÚ, Rusia - El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia [VIDEO], Sergei Lavrov, y el canciller británico Boris Johnson se enfrentaron el viernes 22 de diciembre por la supuesta interferencia de Rusia en la votación del Brexit, durante la primera visita oficial de un ministro de asuntos exteriores de Londres en 5 años.

El extrovertido Johnson llegó a Moscú para tratar de abrir líneas de comunicación, después de años de antagonismo y los dos diplomáticos intentaron mostrar que sus dos países estaban dispuestos a considerar un acercamiento y superar años de diferencias.

Pero también intercambiaron críticas sobre todo, desde la supuesta interferencia de Rusia en la política británica a la intromisión de Moscú en Ucrania y Siria y la atmósfera - a veces - se puso tensa durante su conferencia de prensa final.

Los dos parecían chocar por las acusaciones de que Rusia había intentado influir en la votación del Brexit el año pasado y Lavrov instó a Johnson a presentar pruebas contundentes, que probaran la supuesta interferencia de Rusia.

Lavrov dijo a los periodistas que Johnson le había dicho que Rusia no interfirió en la votación del Brexit.

"Mira, tiene que decir esto para que no se lo critique en su país, por su reputación", respondió Lavrov.

"Es su reputación lo que me preocupa, Sergei", respondió el diplomático británico con una sonrisa.

La interferencia Rusa

Tras el referéndum de 2016 sobre Brexit, en el que Johnson hizo campaña para abandonar la UE, Gran Bretaña se ha unido al creciente número de países occidentales que acusan a Rusia de interferir en sus sistemas políticos.

Al mismo tiempo, Lavrov elogió sus conversaciones con Johnson, diciendo que no sentía "hostilidad", y agregó que Moscú estaba listo para el diálogo con Londres en igualdad de condiciones.

"Estamos listos para desarrollar un diálogo sobre una amplia gama de cuestiones sobre la base de principios de igualdad, teniendo en cuenta y respetando los intereses de cada uno", dijo.

Comprometido Russofilo

Johnson, por su parte, se autodenominó "rusófilo comprometido" y dijo que quería ver una mejora en las relaciones entre las dos naciones.

"Tenemos que encontrar un camino a seguir y, mientras tanto, creo que tenemos que cooperar en aquellas áreas donde podamos para construir un futuro mejor", dijo el máximo diplomático británico.

Johnson llegó a Rusia después de cancelar en abril un viaje planeado en el último minuto, sobre el apoyo de Rusia al régimen sirio del presidente Bashar al-Assad.

Al comienzo de las conversaciones, Johnson le dijo a Lavrov que Rusia y Gran Bretaña deberían cooperar en aras de la seguridad global y que las similitudes de los países eran más importantes que los desacuerdos.

"Las cosas son difíciles, pero queremos trabajar junto a usted en algunos asuntos, Sergei, y queremos trabajar para lograr un futuro mejor", le dijo a Lavrov.

"Tenemos el deber de trabajar juntos por la paz y la seguridad", agregó.

Su anfitrión ruso dijo que Moscú quería que las conversaciones del viernes conduzcan a "pasos concretos" que ayuden a reavivar los lazos.

"Nuestros lazos, no hay ningún secreto aquí, están en un punto muy bajo", dijo Lavrov.

Antes de su visita a Moscú, el propio Johnson dijo que tiene pocas esperanzas de que los lazos con Moscú puedan sufrir una transformación en toda regla.

En una entrevista con la agencia de noticias polaca PAP antes de su visita a Rusia, Johnson dijo que no era "un guerrero frío", pero sí "no creyó ni por un segundo que las relaciones con Rusia puedan restablecerse".

Las relaciones entre Londres y Moscú se deterioraron luego de que Gran Bretaña buscara procesar a los sospechosos del homicidio del crítico y ex espía del Kremlin Alexander Litvinenko, perdió la vida por intoxicación por radiación en Londres en 2006.

Gran Bretaña también ha sido un partidario ferviente de las sanciones occidentales contra Rusia, por su papel en el conflicto de Ucrania y la anexión de Crimea en 2014.

La relación sufrió nuevos golpes después de la intervención de Rusia [VIDEO] en el conflicto de Siria del lado del régimen de Damasco en septiembre de 2015.

Se espera que Johnson, quien en su calidad de alcalde de Londres llamó al hombre fuerte ruso Vladimir Putin un "tirano despiadado y manipulador" en 2015, haga de Siria un foco clave de las conversaciones con Lavrov.