BRUSELAS, Bélgica - La Comisión Europea, el miércoles 27 de julio, se retractó de aplicar multas a España y Portugal por incurrir en altos déficits, evitando lo que hubiera sido una medida histórica para imponer reglas presupuestarias estrictas.

Bajo las regulaciones del bloque, el ejecutivo de la UE podría haber impuesto multas de hasta 0.2% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional contra Madrid y Lisboa, pero en cambio mostró clemencia en medio de un creciente sentimiento anti Bruselas resaltado por el voto Brexit de Gran Bretaña.

"Las sanciones, incluso las simbólicas, no habrían sido entendidas por el público", dijo el comisionado de asuntos económicos de la UE, Pierre Moscovici, en una conferencia de prensa.

"No es el mejor enfoque en un momento en que las dudas son generalizadas sobre Europa", agregó.

Hasta la fecha, la UE no se ha atrevido a usar sus plenos poderes contra los sobrecargados de la zona euro por temor a provocar una reacción populista y dada la oposición de delincuentes crónicos como Francia e Italia.

Desde hace mucho tiempo, el deseo de Alemania ha sido activar el proceso de sanciones, que fue decisivo para darle a Bruselas los poderes adicionales necesarios para imponer una estricta disciplina presupuestaria.

La cuestión es especialmente delicada para Francia, que corre el riesgo de perder el límite de déficit presupuestario de la UE del 3,0% del PIB anual el próximo año.

'Buenas noticias'

El canciller portugués, Augusto Santos Silva, recibió con agrado las "muy buenas noticias para Portugal y para Europa".

La comisión "ha asumido su papel de guardiana del ideal y el espíritu europeos", dijo Silva en Lisboa.

Mariano Rajoy, el primer ministro interino de España, dijo que estaba "satisfecho" con la decisión.

España ha estado sin un gobierno plenamente funcional después de que dos rondas de elecciones no le dieron a ningún partido una mayoría parlamentaria absoluta.

España y Portugal han estado bajo el procedimiento de déficit excesivo de la UE desde 2009 debido a los agujeros fiscales recurrentes.

Portugal, considerado por mucho tiempo un reformador estrella para impulsar medidas de austeridad estrictas, redujo su déficit presupuestario de cerca del 10% del PIB en 2010 al 4,4% el año pasado, pero eso todavía rebasa el objetivo de la UE del 3,0%.

España, después de sufrir 6 años de recesión, en 2015 reportó un déficit del 5,1% del PIB, lejos del objetivo del 4,2% establecido por la Comisión.

'La política triunfa sobre las reglas'

A pesar de las multas, la Comisión recomendó que Portugal ponga fin a su déficit excesivo este año y que España lo haga para 2018.

"El proceso fue llevado al límite, pero no se dio el paso final", dijo Vincenzo Scarpetta, un analista político del grupo de expertos Open Europe.

"Demuestra que la política supera las reglas al final del día", agregó.

La decisión ahora va a los ministros de la eurozona para su aprobación y las expectativas son altas de que los estados miembros lo harán, tal vez con algunas modificaciones.

El poderoso ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schaeuble, instó a principios de mes a la comisión a suspender la ayuda estructural para proyectos en 2017, otra sanción posible contra España y Portugal.

"Está claro que la comisión vendrá con una propuesta rigurosa con respecto a la suspensión para ambos países", dijo Valdis Dombrovskis, vicepresidente de la comisión para el euro.

"Tomaremos la decisión formal después de consultar con el Parlamento Europeo", agregó.

Estos fondos estructurales se utilizan para redirigir las disparidades regionales dentro del bloque de 28 naciones y su suspensión sería un golpe embarazoso para los dos países, ambos grandes usuarios de Dinero de la UE.