Desde los primeros días de su campaña electoral el actual presidente de los Estados Unidos, #DonaldTrump , ha insistido en la necesidad de actualizar el Tratado de Libre Comercia que rige las relaciones económicas entre los tres países de América del Norte (Estados Unidos, Canadá y México). De acuerdo con sus palabras, el #TLCAN ha sido el tratado "más injusto" firmado por la Unión Américana, ya que, desde su punto de vista, ha generado un "enorme déficit" del cual México "ha sido el país más beneficiado".

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A pesar de que varios grupos empresariales norteamericanos han tratado de convencer al mandatario estadounidense de los beneficios de mantener el TLCAN [VIDEO], la retórica proteccionista del expresentador de televisión parece no cambiar.

Su análisis se limita a un entendimiento insulso de la realidad que divide al mundo en "buenos" y "malos", "ganadores" y "prededores" sin siquiera un breve asomo de complejidad.

De acuerdo con Reuters, algunas fuentes canadienses que están dentro de la negociación, las cuales prefirieron mantener el anonimato, han afirmado que Canadá está casi segura de que Estados Unidos terminará por abandonar el TLCAN. Tras la revelación de dicha información el peso mexicano, como era de esperarse, se desplomó. No obstante, casi inmediatamente después el mismo Donald Trump salió para desmentir tales aseveraciones e, incluso, anunció que quizá debería extenderse el tiempo de la negociación, pues tanto México como Estados Unidos están en año electoral, lo que podría complicar la agenda. Sea como fuere, lo cierto es que la salida de la Unión Americana del acuerdo trilateral continúa siendo un peligro latente para la región.

¿Pero, de terminar el acuerdo, el escenario para México sería un verdadero Armagedón?

Si bien , es cierto que el TLCAN ha traído beneficios económicos innegables, principalmente en materia comercial, dichos beneficios tampoco se han expandido a todas las capas de la sociedad mexicana. Para la mayoría de sus críticos, el acuerdo comercial ha favorecido principalmente a la industria automotriz a través de una serie de cadenas de valor en donde México ocupa el último eslabón a través de la ventaja comparativa más importante que tiene el país: los salarios bajos. Esto ha generado, a su vez, un incremento de la pobreza y la desigualdad.

Hasta hace poco, #China era conocida por tener uno de los salarios más bajos del mundo, sin embargo, de acuerdo con cifras recientes, para 2017 el salario chino mínimo promedio era de entre 280 a 320 dólares mensuales dependiendo de la región, mientras tanto, en México, éste no rebasa ni los 160 dólares al mes. Sin necesidad de abrumadores tratados comerciales, China es una de las economías más abiertas del mundo [VIDEO], principalmente haciendo uso de las reglas de la OMC (mismas que deberán regir la relación comercial entre México y Estados Unidos en caso de dar por terminado el Tratado).

EL problema del desarrollo del país es mucho más profundo que el TLCAN. No sirve de nada mantener un acuerdo comercial si las únicas armas negociadoras son los bajos salarios y la cercanía geográfica. Si México realmente quiere pasar del crecimiento económico al desarrollo social, debe comenzar por resolver sus problemas estructurales: fortalecer el estado de derecho, incrementar los niveles de calidad educativa, invertir en ciencia y tecnología, aumentar la competitividad, etc. De lo contrario, el país estará condenado al subdesarrollo.