La palabra "pepenar" viene del náhuatl pepena (escoger - recoger) y en México esta palabra se usa para referirse a la acción de recoger algo del suelo, es a partir de estas definiciones que la palabra #pepenador, también hace referencia a la persona que trabaja colectando materiales de #Reciclaje en los diferentes basureros de la República.

Según el proyecto "Inclusión de Pepenadores" presentado por Alfonso Martínez para Iniciativa México en 2011, en el país existen doscientas mil personas que se dedican a la recolección y reciclaje de #basura como único medio de subsistencia, lo mismo menores de edad que “adultos en plenitud”, incluso hay familias enteras que han vivido de la basura hasta por generaciones.

Verónica Pérez León de 34 años de edad, Ma. del Carmen Herrera Mora de 32, son dos de las cerca de 40 personas que asisten al tiradero municipal de Ocotlán Jalisco, para separar todo aquel material que puede retribuirles económicamente al ser vendido.

Al llegar a la desviación que conduce al vertedero, 400 metros aproximadamente de distancia de éste, queda a la vista el gran tamaño y capacidad que el tiradero tiene, además ya es posible percibir el olor que la gran cantidad de deshechos acumulados producen.

La señora Verónica, quien tiene poco más de cuatro años asistiendo al vertedero a trabajar, asegura que sigue ahí porque el basurero aún es libre. "Las personas que quieran venir a trabajar pueden hacerlo, a nadie se le niega el acceso aún" comparte.

La SEMARNAT ha señalado que apenas 11% de las 77 millones de toneladas de basura que se producen anualmente en el país se reciclan, y en gran medida la labor de separación - imprescindible para el reciclado- la realizan los pepenadores quienes, por cierto, se ubican en el sector informal de la economía.

De acuerdo con el texto "De pepenadores y triadores. El sector informal y los residuos sólidos municipales en México y Brasil", de Anna Lúcia Florisbela Dos Santos y Günther Wehenpohl, publicado por el Instituto Nacional de Ecología (INE), el recolector es el último eslabón de una cadena que incluye a barrenderos, burreros (aunque en muchos municipios se ha prohibido el uso de animales para transportar basura, Ocotlán no es el caso) y los pepenadores.

El negocio de la basura no resulta ser tan malo, "En un día normal sacas como 200 o 250 pesos" asegura Doña Verónica, que se ve interrumpida por el tono burlesco de Doña Carmen, que sonriendo dice "Yo no, yo menos, como unos 100 pesos, pero pues me voy antes de las 12", suficiente para darse cuenta que lo que Carmen logra en pocas horas, es el salario que muchas personas ganan en una jornada de 8 horas al día.

La salud en riesgo

Ninguna ha sufrido problemas de salud a raíz de su labor, "Vivimos entre los microbios, pero nunca nos hemos enfermado" dice segura Verónica, pero reconoce que hay situaciones en donde se cortan por los vidrios sueltos o que se lastiman los pies por pisar en falso.

Fernando Ramos, médico del Hospital Regional de la Barca, afirma que el principal riesgo que corren las personas que tienen contacto con la basura, es adquirir enfermedades respiratorias, gastrointestinales, micosis e infección de vías urinarias, sin contar que están expuestos a fuertes tóxicos.

El tratamiento que se debe dar a los pacientes depende de la patología que tengan, pero se les puede suministrar antibióticos, antivirales, tópicos para la micosis y anti-fúngicos.