Se hace increíble observar que no obstante el derroche que denota, México siempre está dispuesto a las fiestas y celebraciones con cualquier pretexto.

Vamos a ver: iniciamos con enero gastados, endeudados y con miedo a que nuestros acreedores nos sorprendan y fusilen no obstante haber sido ellos los responsables de inducirnos a gastar con el pretexto de ya viene navidad y hay que estar listos a halagar a la familia, los amigos, vecinos, carteros, basureros, el perico y demás.

“Vieja, el teléfono ya está cortado. Pero cuida de todas formas si llaman a la puerta. Asómate discretamente y dile a los cobradores que llegaron los de la Legión Extranjera para enrolarme. Bájale a las tortas de los chavos y mientras me hacen un préstamo en la empresa, en lugar de dos, los enviarás a clases conteniendo sus tortas solo una rebanada de jamón o mejor de queso de puerco”.

“Por cierto, aconseja a tu mamá que se traslade a la casa de algunos de tus hermanos.

Por el momento no aguantamos sostener una boca más”.

Febrero: compadre, por favor por tu mamacita santa préstame 100 pesos. Sabes bien que tengo mi movida y ya viene el 14 de febrero y no le voy a poder fallar.

Marzo: ¡Ja, ja…! acabo de matar por tercera vez a mi abuelita y mi jefe que es tan a toda madre me autorizó un préstamo para el velorio, dinero con el cual iremos a Acapulco ahora que está por llegar la semana santa.

El dinero correspondiente a reparto de utilidades lo usé para ponerles un dedo en la boca a todos los cobradores que me están fregando.

Abril: la caja de ahorros que tenemos los trabajadores en la empresa ya tomó nota del adelanto que le solicité previendo una nueva salida apenas inicien las vacaciones de los niños. Y para que no nos salgo caro, el 10 de mayo hermanos y cuñados nos vamos a organizar para una buena barbacoa con cerveza, pulque, tortillas y chicharrón.

Junio: “¡Vieja, vieja! Ya salió mi tanda. Corre con los hijos a Tepito. Cómprales ropa de playa, tu un bikini para que vean que buenota esta mi esposa y para mí unas bermudas cintura 42.

Julio: A ver María si de entre los útiles de la escuela a los hijos del compadre Chon les sobraron cuadernos y libros para armar a los nuestros y así lograr un ahorro que nos lleve al puente que está por llegar. Dicen que Cuautla cada día está más a todo dar.

Agosto: Solo un pequeño respiro. Pero qué más da si mientras tanto se llevan a cabo miércoles, jueves, sábados y domingos, semifinales y finales de la liga de futbol. Todos juntos disfrutando los partidos con sus buenas chelas y garnachas.

Septiembre: Si sale puente volvemos a Acapulco. Caso contrario, sacamos banderas, matracas y nos lanzamos a participar en el grito.

Octubre: “¡Mira mujer! Ya las tiendas se están preparando para navidad.

Mientras tanto vamos a comprar unas buenas roscas para festejar a nuestros muertitos.”

Noviembre: “Y bueno familia, vamos a limitarnos en gastos mientras me pagan mi aguinaldo. Mientras vayan preparando su carta a Santa Claus y a los Santos Reyes. Yo mientras tanto ya estoy haciendo gestiones con el banco para que me amplíen el límite de mi tarjeta de crédito ¿de acuerdo…?

Diciembre: Más pronto que tarde lo que llegó voló.

Pero ¿Y qué? Nuestro país es un sistema en el cual comerciantes y consumidores están de acuerdo en que México se monte cada año en una canasta de la rueda de la fortuna.

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