Desde el año 2013, cuando el presidente de Venezuela Nicolás Maduro arribó al poder, numerosas empresas venezolanas han cerrado sus puertas, debido a las medidas económicas aplicadas por el poder ejecutivo, especialmente en relación al otorgamiento de divisas para la importación de materias primas para el sector industrial [VIDEO].

Durante los últimos cuatro años, los resultados de la aplicación de una política económica basada en la restricción en la aprobación de dólares para la fabricación industrial dejaron un impacto negativo en los niveles de producción de las compañías fabricantes de alimentos, medicinas, insumos para la construcción, repuestos para automóviles, plásticos, ropa y calzado, entre otros rubros.

El cierre de numerosas empresas; pequenas, medianas y grandes industrias también trajo como consecuencia la pérdida de puestos de trabajo. Miles de venezolanos se han quedado desempleados y esto ha ocasionado un aumento del empleo informal y el aumento de la escasez de comidas, bebidas, productos de aseo personal y medicinas.

Enfermedad y caos

La fuerte ausencia de medicamentos en las farmacias venezolanas ha generado un aumento del número de personas enfermas, especialmente aquellas que sufren de dolencias crónicas como diábetes, hipertensión arterial, epilepsia, glaucoma, cáncer, accidentes cerebro-vasculares, entre otras. Los cuadros clínicos de muchos de estos pacientes se han agravado por la falta de tratamientos médicos; inclusive muchas personas han fallecido por la falta de medicinas, cuyas vidas hubieran podido salvarse de haber estado tomando sus remedios a tiempo.

Para atender la grave problemática que implica la falta de alimentos y medicamentos, el gobierno tomó la decisión de importar insumos, sin embargo, debido al alto costo de los fletes aduaneros, los precios finales de venta son bastante altos y no pueden ser adquiridos por muchas familias.

La caja Clap

Para atender la fuerte escasez de alimentos, el gobierno nacional organizó los Comités Locales de Abastecimiento y Producción, Clap; los cuales tienen como propósito la venta de una caja con alimentos mensualmente a las familias que viven en los sectores más pobres. De esta manera, algunas familias reciben todos los meses la llamada "Caja Clap", la cual contiene un arroz, una harina de maíz, una leche en polvo, unas caraotas, unos espaguetis, un aceite de maíz y una lata de sardinas. El precio que deben pagar las personas por esta caja asciende a 17.000,00 Bolívares Fuertes. Muchas familas aprueban esta medida económica, mientras otras argumentan que es insuficiente para darle de comer a todos en casa.

Mientras tanto, los venezolanos siguen su eterna búsqueda en los supermercados y mercados de los alimentos que necesitan para sobrevivir, teniendo que hacer largas colas para poder comprar. Tienen expectativas de una posible solución de esta grave Crisis de Venezuela durante el año 2018.