El estudio utilizó datos de Baja Sajonia, un estado en el que más del 90% del aumento se atribuyó a migrantes varones jóvenes. Los investigadores dicen que los hallazgos no son sorprendentes porque muchos inmigrantes que llegaron a Alemania en los últimos años son varones solteros de entre 14 y 30 años. Es más probable que este grupo cometa un delito, independientemente de su nacionalidad. Los investigadores también dijeron que los inmigrantes tenían el doble de posibilidades de ser denunciados a la policía por presuntos delitos violentos como ciudadanos alemanes.

El informe se produce en momentos en que la CDU / CSU de centroderecha de la canciller Angela Merkel se prepara para las conversaciones de coalición con el SPD de centro izquierda.

Ambos grupos fueron vistos como heridos por sus políticas migratorias aparentemente liberales en las elecciones de septiembre.

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¿Qué cifras usó el informe?

El informe utilizó estadísticas de Baja Sajonia, considerada como un estado promedio, donde la policía vio un aumento del 10,4% en los delitos violentos denunciados en 2015 y 2016. Con base en las cifras del Ministerio del Interior del estado, que mantiene un registro separado de presuntos crímenes cometidos por migrantes, el informe sugiere que el 92.1% de este aumento fue atribuible a los migrantes. Baja Sajonia ha visto un aumento significativo en las llegadas de migrantes en los últimos años. Sin embargo, los investigadores también dijeron que un tercio de todas las víctimas de delitos violentos cometidos por inmigrantes eran otros migrantes.

¿A qué conclusiones llegó el informe?

Los investigadores dijeron que la mejor posibilidad de reducir la delincuencia violenta entre los migrantes era ofrecer más ayuda con la integración a través de cursos de idiomas, deportes [VIDEO] y pasantías.

Pero dijo que muchos inmigrantes masculinos cayeron en la categoría de edad de 14-30 años, los más propensos a cometer delitos violentos. La falta de mujeres y familias entre los migrantes también significó que esos jóvenes fueron privados de una "fuerza civilizadora que previene la violencia", dijo el estudio. También dijo que los inmigrantes con pocas esperanzas de dar asilo en Alemania eran mucho más propensos a cometer crímenes violentos que los que provenían de zonas de guerra como Siria, cuyo asilo estaba garantizado.

"Cualquiera que como refugiado de guerra considere que sus posibilidades de permanecer en Alemania son buenas, se esforzará por no poner en peligro a esos prospectos por delitos penales", dijeron los autores del estudio, citado por el periódico Die Welt. La agencia de noticias Reuters citó que Criminología espera y el autor del estudio, Christian Pfeiffer, dijo: "La situación es completamente diferente para aquellos que descubren tan pronto como llegan que son totalmente indeseables aquí.

No hay posibilidad de trabajar, de permanecer aquí". En las cifras de Baja Sajonia, el 17% de los crímenes atribuidos a los migrantes eran sospechosos de ser cometidos por los norteafricanos.