# Corea del Norte está tratando de enmendar las relaciones con Corea del Sur y ha expresado su deseo de enviar a sus equipos a participar en las # Olimpiadas de invierno que se celebrarán en Pyeongchang el próximo mes. Sin embargo, no ha tenido ningún efecto sobre el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump [VIDEO], y quiere mantener su postura de línea dura. Esto es evidente a partir de otra guerra de palabras entre los dos líderes que hace más daño que bien cuando se deben hacer esfuerzos para desactivar la tensión y evitar cualquier confrontación con armas nucleares.

CNN informa que, durante su discurso de Año Nuevo, Kim Jong-un había dicho que tenía un botón nuclear en su escritorio.

El presidente de EE.UU. Replicó diciendo que también tenía un botón similar en su escritorio, pero era más poderoso y funcionó.

Pyongyang activa la línea directa

Corea del Norte parece estar trabajando en un plan. Ha activado la línea directa que se cerró en febrero de 2016 cuando Corea del Sur suspendió las operaciones en el complejo industrial conjunto de Kaesong. Este complejo era un parque empresarial financiado por el sur, y empleaba a trabajadores del norte y del sur.

Corea del Norte ha utilizado la línea directa para poner en marcha discusiones sobre la participación en los próximos Juegos Olímpicos de Invierno. Esto se considera un importante avance diplomático en el contexto de las hostilidades y podría ser una indicación positiva para el futuro. Es posible que Pyongyang sienta la presión de las sanciones y quiera establecer una tregua con su vecino.

Sin embargo, Kim Jong-un quiere mantener a los Estados Unidos a raya. Esa podría ser la razón por la que provocó a Donald Trump [VIDEO]con su discurso sobre el "botón en la mesa". La reacción fue probablemente lo que Kim esperaba. Era como el tintineo de los sables.

¿Qué está reservado para el futuro?

Corea del Sur ha acogido con satisfacción el gesto de las conversaciones de Corea del Norte y el reinicio de la línea directa. Seúl siente que las conversaciones podrían ir más allá de los Juegos Olímpicos de Invierno y abarcar otras áreas. La oficina de Moon Jae-in, presidente de Corea del Sur, ha dicho que la restauración de los canales de comunicación tendría un impacto positivo en el futuro.

Sin embargo, Estados Unidos es firme en su posición de que Pyongyang debe prohibir todas las armas nucleares antes de comenzar cualquier conversación porque una Corea del Norte nuclear no es aceptable. Nikki Haley, el embajador de los Estados Unidos en las Naciones Unidas, lo ha dejado muy claro. Depende de Kim Jong-un mostrar su sinceridad y convencer al mundo de que su país quiere la paz.

En opinión de un experto, es muy posible que el reino de los ermitaños pueda unirse a los Juegos Olímpicos de Invierno y también probar sus misiles.