Como presente navideño la arbitrariedad del sistema me lleva a un boleto electrónico para ir a Puerto Escondido en Oaxaca. Se pagan 800 pesos por una hora de viaje desde la T2 del Aeropuerto Internacional Benito Juárez.

El costo de este boleto en el contexto de los últimos días de diciembre aumenta a escandalosos cinco mil. La oferta y la demanda de temporada nos favorece; nos vamos surfeando la oportunidad insólita de acercarnos al paraíso.

Aeromar nos acerca en un avión de hélices; la distancia se hace corta y queda atrás el gran hormiguero.

Arribamos a una población donde se calculan menos de 40 mil habitantes con escasez de agua y una infraestructura carretera intrincada y moderna, pero no contemporánea .

Hace 20 años anduvimos por aquí brincando en las olas altas. Se nos facilita esta recomendación al mejor destino de playa en México.

Anticipamos de entrada la dualidad entre Puerto Escondido [VIDEO] y Zicatela.

Hubimos suerte en un hospedaje al límite de un río que se vuelve laguna con un habitat eco incierto. La entrada a la playa Marinero está ahora empedrada y aunque sin drenaje, se aprovecha ahora para un tipo de edificio/hotel accesible que no incluye desayuno aunque sea Airbnb.

No es tan divertido reconocer en el contraste de generación un crecimiento desbordante y algo cínico, pues en el paisaje se echan de ver dos magníficas edificaciones hoteleras de más pisos de los que jamás hubo antes.

Llegar al siguiente nivel ha implicado un Gobierno liberal que ha extendido títulos de propiedad hasta La Punta. Lo que antes fue un camino inhóspito donde corrían desnudos extranjeros con formidables cuerpos, ahora es un fraccionamiento de privilegios...mas, ¿tendrán drenaje estos vecindarios?

Arquitectura experimental, surf, turismo de temporada, parachute, sol y arena abiertos desde Puerto Escondido hasta la Punta de Zicatela, apenas suficientes para atender un turismo internacional constante.

Se pone de moda un tipo de turismo familiar de camping en las mejores playas de a 50 pesos y en autobuses de línea retirados/dormitorios rodantes

¿Y cómo no iba a ser así? Este es el tesoro más valioso que heredamos. Este patrimonio ofrece algo que no tiene ningún precio: la fantasía de ser un chiquillo y sacarle lo divertido a la embestida interminable entre los elementos.

Hay partes donde la cosa va tranquila. Cuidado, este mar implica peligros y en un descuido, la fortuna te manda un set de tres mata viejitas que te llevan la familia entera de un sólo revolcón. Aparte hay otros atractivos destacables a continuación.

Si eres de aventuras extremas y alto presupuesto, esos mismos 5 mil te sirven aquí para vivir la experiencia del descenso en paracaídas. Toda la tarde el fenómeno estético es seductor, la gente se lanza de una avioneta y los chicos le sacan la vuelta a la marea.

A quién no se ha acercado, la costa de Oaxaca es un santuario marino y seguramente aún se seguirán levantando casas a todo lujo, complejos turísticos, hostales, etc.

Si ponen la nueva carretera... mucho más rápido.

Caminamos hasta Carrizalillo. Estaba al máximo de su capacidad y sin embargo sólo un 10% se mete al agua. La demás gente come y bebe de primera. Toman el sol. Es una joyita como Puerto Angelito y Manzanillo a corta distancia. Ahí hay instructores para montar el mar.

"El adoquín" ha permanecido y da el aire del tipo de comunidades cuya fama va por encima de sus cabezas municipales. En este caso se disputa sin el puerto pertenece a la gente del cerro y las nubes, o si se trata de la tierra del alacrán.

Quién tenga más tiempo puede hacer una caminata por el borde de la escarpa que bordea el puerto hasta el faro. Más allá de las lanchas y la Capitanía. Un paseo con playa secreta que se construyó de modo accesible para contemplar geografía.

En Zicatela hay miles de antros y restaurantes

Hay lo de antes. Menos chicos haciendo el riesgo de torear las olas. Mucho más comercio de boutiques y gastronomía de todos los lugares.

A quien se decida al paso está Chacahua, Puerto Ángel, Zipolite, Masunte; luego tras dos horas de carretera sinuosa: las Bahías de Huatulaco, desarrollos planeados con una estrategia progresista para balancear el crecimiento y la calidad de vida.