7

Tenemos la certeza de que hubo algo antes que nosotros. Estamos programados para confirmar la continuidad de un Universo que puede explicarse si no nos salimos del camino. Más que en ninguna otra época, en el Siglo XXI se va haciendo necesario recordar de donde venimos.

Todos somos Olmecas en esta teoría. Intuímos la presencia de otras inteligencias distintas a nuestro status quo atrás haciendo que la máquina funcione y se abra el acceso al tesoro de las piedras donde no hay señal del internet.

Admitámoslo, nuestra especie permite recrearnos en lo imaginario y ello concede un velo de curiosidad en la explicación profunda de los problemas que nos afligen desde la antiguedad.

Para asimilar esta información es bueno estar en familia, pero la visita a Palenque [VIDEO] se hace también sólo y no cuesta muy caro salir de una civilización para penetrar una reserva ecológica que por demás podría reinventarse para acomodar a las juventudes.

En esta exploración nos toca señalar la importancia de nuestra identidad. México es una potencia en un nivel que pocos pueden imaginar, porque en sí, el paso al siguiente nivel conlleva efectivamente el juicio moral de muchos delincuentes que han bloqueado el progreso cultural.

Lejos de la CDMX, en una ciudad mínima en medio de la selva alta, uno se ve más apegado al sonido místico del vacío en la zona arqueológica preservada por el INAH [VIDEO], con todo; lluvia y Museo de Sitio.

Palenque

El caso de Palenque no es la excepción, incluso incluye actividades paralelas para el aventurado.

Se tienen datos que revelan la existencia de una ciudad por debajo de una muy tupida vegetación.

Manuel Velasco, Gobernador de Chiapas, sale en unos spots de redes sociales anunciando el auge del aeropuerto internacional que ofrece nuevos vuelos a esa región.

No hay pretextos. Tus principios te lo reclaman. De cualquier manera, como en cada ciudadela antigua, el instituto cierra sus puertas a las 4, lo cual no ayuda a la recuperación de las visiones que hubo de los mayas cuando contemplaban el firmamento.

Uno se queda en un pueblo mágico próximo. Para quienes investigan, ciertamente no se puede resolver el problema de los Mayas en un sólo paseo, para quienes van de ocio, la aventura misma de las piedras tal vez pueda ser muy extrema.

Sin haberlo planeado nos diluvió en enero. Ante cualquier otro contexto, esto habría sido una tragedia. En este caso fue necesario aceptar un enigmático placer en el sentido simbólico del agua que por cierto vuelve muy resbalosas las piedras de los ceremoniales.

El trabajo que se ha hecho en arqueología en nuestro país es un motivo de inquebrantable gloria. Nuestra moneda, nuestra valía tiene una honra de muchos calibres y aquí de pronto es imprescindible sentirse Maya para interpretar desde su genio la actualidad.

Aunque no hay un seguro para los turistas que se arriesgan hasta la mirada de los principes, en pleno chaparrón nos confundimos con una dimensión borrosa que no disipa su simulación, o bien resulta tan inaccesible como la fantasía del ayer.

¿Qué significa cada cosa en las decisiones que debo tomar? ¿Porqué le guardamos un culto a nuestra marca Azteca y en cambio poco nos sentimos orgullosos de nuestra identidad completa?

Sin ánimos de enredarlos, esta locación, planeada para miles de habitantes existió Siglos antes de su apgeo, mas no es fácil resolver como habrá sido su sustento. América es tan antigua en el debenir de la humanidad como el resto de los continentes. Poco miramos las coinciencias en cada latitud.

Como turista nacional no me queda más que recomendar cada transporte urbano que oportunamente y con comodidad me ayudaron en un traslado que se siente inexplicable en nuestros días tan avanzadados.

Hay muchos guías y artesanos en esta popular meca

Añade al suspenso tanto la idea de un algo al interior de los cuerpos de los edificios, como hectáreas de hallazgos por resolver.

Se acaba rápido el tiempo para disfrutar una de las muchas maravillas mexicanas por excelencia... bueno sabor al Maya sin lugar a dudas. En la pequeña ciudad uno puede relajarse y planear días de recreo en múltiples aventuras que parten de ahí.