Finalmente, Kim Jong-un se salió con la suya y se cree que Donald Trump modificó su postura anterior cuando le indicó al Secretario de Estado, Rex Tillerson, que hablar con el reino de los ermitaños era una pérdida de tiempo. Los Juegos Olímpicos de Invierno de 2018 en Corea del Sur y las negociaciones de paz de Kim con el Sur han forzado a Trump [VIDEO]a tener dudas y ahora ha consentido en tener conversaciones con el líder de Corea del Norte cuando sea apropiado.

CNN informa que el motivo detrás de la disposición de Kim a mantener conversaciones está envuelto en el misterio. No está claro si siente la presión de las sanciones globales y quiere aliviar las tensiones.

También podría ser que quiera comprar tiempo para perfeccionar y dar los toques finales a sus ICBM para bombardear los Estados Unidos.

Es una ecuación complicada

La percepción anterior cambió dramáticamente cuando Kim Jong-un reactivó la línea directa después de dos años y aceptó mantener conversaciones con Corea del Sur en los Juegos Olímpicos de Invierno de 2018. Era una plataforma conveniente y presentaba una oportunidad que quería explotar porque lo ayudaría a salir del aislamiento. Los juegos también promoverían a los jugadores de Corea del Norte y ayudarían a mejorar la imagen del país.

Las acciones de Kim han tomado a Donald Trump por sorpresa. Tuvo que bajar el tono de sus respuestas y acordar mantener a raya los ejercicios militares en la península de Corea durante los juegos. Los funcionarios de la administración de Trump insisten en que no hay cambios en la política de los Estados Unidos [VIDEO], pero parece ser una cuerda floja.

Recientemente, hubo una guerra de palabras entre Kim Jong-un y Donald Trump sobre el tamaño del botón nuclear en sus escritorios.

También se habló de llevar a cabo un ataque limitado contra Corea del Norte con los temores de una guerra nuclear en el fondo.

¿Puede regresar la paz?

El cambio repentino de actitud en ambos lados podría allanar el camino hacia la paz en la península de Corea. Los temores de una confrontación directa entre Corea del Norte y Estados Unidos parecen haber disminuido, y Donald Trump puede atribuirse el mérito de esto. Su decisión de imponer sanciones sobre el régimen debe haber lastimado a Kim Jong-un y lo obligó a abrir los canales de comunicación. Los Juegos Olímpicos de Invierno 2018 en Corea del Sur fueron una excusa útil.

Los Estados Unidos han posicionado sus buques de guerra en la región y Corea del Norte estaba amenazando no solo a los Estados Unidos, sino a todo el mundo. Estaba probando regularmente sus misiles e identificando posibles blancos Americanos. Con suerte, las cosas se calmarán ahora y se evitará otro Hiroshima.