Fidel Ángel Castro Díaz-Balart fue encontrado el jueves por la mañana y se dice que sufrió depresión. El hijo primogénito del difunto presidente fue apodado "Fidelito", o Little Fidel, en honor a su padre. Él era un físico nuclear, entrenado por la antigua Unión Soviética.

"Fidel Castro Díaz-Balart, que había sido atendido por un grupo de médicos durante varios meses debido a una profunda depresión, se quitó la vida esta mañana", informó el periódico oficial cubano Granma, poco más de un año después de su padre. La televisión estatal dijo que había estado recibiendo tratamiento médico como paciente ambulatorio en los últimos meses, luego de una estadía en el hospital.

Fidel Ángel Castro Díaz-Balart se quitó la vida después de sufrir una profunda depresión que los médicos le habían estado tratando durante varios meses, dijo la televisión estatal. Por mucho que la muerte misma pueda conmocionar a los cubanos comunes, fueron esas circunstancias inesperadas las que los tomaron por sorpresa.

Como las vidas personales de los miembros de la familia Castro generalmente se mantienen fuera del alcance del ojo público, casi nadie habrá sabido que sufrió problemas de salud mental antes del anuncio de su muerte.

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En el momento de su muerte, fue asesor científico del Consejo de Estado cubano y se desempeñó como vicepresidente de la Academia de Ciencias de Cuba [VIDEO]. Dirigió el programa nuclear de la isla de 1980 a 1992, antes de que se suspendiera después del colapso de la Unión Soviética.

Estaba casado con María Victoria Barreiro y tuvo tres hijos de su matrimonio anterior: Fidel Antonio Castro Smirnov, Mirta María Castro Smirnova y José Raúl Castro Smirnov. Fidel Castro Díaz-Balart nació en 1949, durante el breve primer matrimonio de su padre con Mirta Díaz-Balart, hija de un destacado político de la prerrevolución.

Su padre derrocó al dictador respaldado por Estados Unidos, Fulgencio Batista, en 1959, cuando la familia de su madre huyó de la isla y se fue a Florida. Esta historia explica por qué algunos de sus parientes cercanos se encuentran entre los críticos más comprometidos con el gobierno cubano, como su primo, Mario Díaz-Balart, un congresista estadounidense.

El propio Fidelito era leal a los ideales de la revolución cubana, pero en los últimos años se dijo que se había cansado, tanto de vivir a la sombra de su padre como de haber sido apartado de la toma de decisiones cubana sobre los recursos energéticos, según los informes.

Sus ideas para desarrollar energía renovable en la isla no se incorporaron a la política estatal, dijo a Reuters un colega académico, Jonathan Benjamin-Alvarado. "Me imagino que fue decepcionante para él", dijo Benjamin-Alvarado.

El anuncio televisivo dijo que su funeral sería planeado por su familia, pero no se dieron más detalles.