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Ahora que puedo ver muy claro lo difícil que es criar a un hijo y los problemas que pueden tener cuando no los tenemos con nosotros la tristeza y la angustia llenan mis ojos en forma de lágrimas.

Los hijos son nuestro mayor y preciado tesoro que tenemos desde que nacen hasta que no vivimos en este mundo. Aquello que más me entristece viene de qué mundo les dejaremos y cómo podemos mejorarlo.

Este es un mundo con grandes tesoros, culturas y monumentos que tampoco son muy valorados y apreciados. Recuerdo cuando de chiquita la esfinge de la plaza de mi pueblito estuvo caída no más unos veinte años.

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No valoramos la cultura de nuestros pueblos y dejamos olvidarlas, muchas veces hasta que alguno o alguna del famoseo lo pone interés en ello. Que nosotros, muchas veces no tomemos valor auténtico de aquello que en verdad tenemos me procura coraje y me enagena. La solución es enseñar a nuestros hijos desde bebitos la importancia y el valor de nuestro pueblo, de nuestros símbolos, de las esculturas y el arte en todo su campo. Mi país por ejemplo, es un gran país con mucha historia que por muchos lugares del mundo nos han despreciado y titulado como si fuésemos indios de Asia.

No más seamos también el país con la ciudad más lenta del planeta, como hace pocos días un colega periodista ha hecho público en este medio.

Los cambios del clima y la polución de nuestro aire son problemas que no sabemos como reparar para nuestros hijos. Vivimos en un mundo roto en muchos sentidos y esto me entristece. Tenemos que educar a nuestros bebitos y a muchos que nuestro planeta no es un vertedero, más muchos hombres de mi país que yo ya he visto no lo tienen claro.

Las escuelas tienen que ayudar a educar a mejorar estos problemas de nuestro mundo con el apoyo y la ayuda de los gobiernos del mundo y de Naciones Unidas para crear un mundo mucho mejor cada día para nuestros hijos y sus hijos.

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Todo lo que tenemos que hacer por este mundo tan maravilloso es no más que educar poquito a poquito a cada ser humano con pequeños gestos y actitudes cada día. Tenemos que continuar también con todos los desarrollos de tecnología, internet y medios de comunicación y sociales y sobre todo el llegar a otros planetas para ampliar el horizonte y las comunicaciones con viajes a otros planetas como bien presagiaba Julio Verne en su obra del siglo diecinueve cuando bien hablaba de los viajes espaciales.

No más un consejo más mis amigos, procuren educar a sus hijitos para darles un mundo mejor.