Alrededor de 1.200 millones de personas, lo que equivale a 16% de la población mundial, viven aún sin acceso a la electricidad [VIDEO]. Mientras tanto, más de 2 mil millones de personas dependen de la madera, residuos en el campo, y los desechos de animales, etc. para cocinar y calentar sus hogares, según un informe del Banco Mundial de 2013.

En un intento de resolver este problema, un proyecto llamado "Un litro de luz" fue lanzado en 2012 en Filipinas, un país donde casi la mitad de la población total vive de menos de 1,5 libras al día. El proyecto utiliza botellas de plástico desechados como bulbos, rellenándolas con agua purificada y dos pequeñas porciones de de lejía (para evitar el crecimiento de algas).

Las botellas se fija entonces en el techo mediante abrazaderas metálicas pequeñas. Cuando la luz solar es impactada en estas botellas, la refracción de la luz ayuda a estas lámparas que emiten alrededor de unos 55 watts de luz sin usar electricidad.

Una revolución solar

Lanzado por una organización no gubernamental denominada "MyShelter Foundation", un litro de luz se ha propagado a través de alrededor de 20 países de todo el mundo y ha encendido más de 850.000 hogares, hasta ahora. El proyecto apunta a que mas de 1 millón de hogares cuenten con estas lamparas en 2018. Según Nelly Duka, un líder de la comunidad que está involucrado con el proyecto, estas lámparas improvisados pueden durar hasta cinco años, dijo en un informe.

"El acceso a la energía es absolutamente fundamental en la lucha contra la pobreza", comentó Rachel Kyte, ex Vicepresidente del Grupo del Banco Mundial, en un informe de National Geographic.

Han causado un gran apoyo estas lámparas ya que les permite hacer su tarea a los niños, la que mantiene el calor en un hospital, la que ilumina las pequeñas empresas donde trabajan la mayoría de los habitantes, entre muchas otras cosas. Sin energía no hay crecimiento económico, no hay dinamismo, y no hay ninguna oportunidad".

La pobreza energética es más mortífera que la malaria y el SIDA

La botella de plástico como bombillas fueron creadas en Uberaba, Brasil, por un mecánico brasileño durante un apagón. Un litro de luz, sin embargo, ha modificado estos bulbos para satisfacer las necesidades locales. Por 3.83 libras, los residentes pueden actualizar estas lámparas con botellas de plástico a bombillas LED alimentadas con energía solar.

Según un estudio de 2010 publicado por la Agencia Internacional de Energía (AIE), si no se hace nada para abordar la pobreza energética, en 2030 cerca de 4.000 personas morirán por día, en todo el mundo, debido a los humos tóxicos e incendios en los interiores de has casas causados por cocinas primitivas inseguras; y estas son mas más que la muertes prematuras por la malaria, la tuberculosis o el VIH/SIDA.