Nicolás Maduro comienza a dar señales de debilidad. O al menos eso piensan algunos analistas venezolanos. El presidente de Venezuela dejó atrás el lenguaje agresivo y amenazador para dar paso a una estrategia conciliadora que podría ayudarlo a mejor la terrible imagen internacional que tiene en este momento [VIDEO]. El presidente venezolano invitó a su archienemigo Donald Trump a abrir espacio para una conversación amigable.

En un mensaje publicado por Twitter, Maduro invitó al magnate estadounidense a que se comienza un dialogo entre Caracas e Washington. Pidió que le pusiera fecha y lugar al encuentro. “Donald Trump – twittó Maduro [VIDEO] – ha insistido en contra de las interferencias de otros países en los asuntos internos.

Es tiempo de hacer eficaz todo y de comprometernos en un dialogo en vez de las agresiones. Que se abra el dialogo Caracas o Washington. Que ponga el día y la hora y yo estaré allí”.

El pasado 4 de febrero, el secretario del Estado norteamericano, Rex Tillerson, declaró que el gobierno de Estados Unidos estaba evaluando la posibilidad de declarar nuevas sanciones que podrían golpear el sector petrolero venezolano para aumentar las presiones sobre las autoridades del País y hacerlos volver al proceso constitucional.