Puede ser extraño pensar que un Macchiato tiene algo en común con un paquete de cigarrillos, pero de acuerdo con la Proposición 65, una ley estatal en California, todos los productos que contengan alrededor de 1,000 químicos deben etiquetarse como un riesgo de cáncer o defectos de nacimiento. El miércoles 23 de marzo de 2018, el juez de la Corte Superior de Los Ángeles, Elihu Berle, determinó que Starbucks [VIDEO]y otras empresas con el Coffe no han podido demostrar que un químico en sus bebidas no era un riesgo de cáncer.

El peligro

Durante el período de tostión de la elaboración del café, se produce una sustancia química conocida como acrilamida.

El problema se planteó por primera vez en 2010, cuando el Consejo de Educación e Investigación sobre Sustancias Tóxicas afirmó que se debe colocar un aviso sobre la presencia de un carcinógeno en los productos de café según la Proposición 65.

La acrilamida se usa industrialmente para crear tintes, papeles y plásticos, y se usa para tratar el agua y las aguas residuales. Lo más aterrador es que la acrilamida está presente en el humo del tabaco. En el mundo de la alimentación, la acrilamida se encuentra en todo tipo de bocadillos, como pan, galletas, jugo de ciruela, aceitunas enlatadas, papas fritas, cereales para el desayuno y café.

Si bien las pruebas con roedores han concluido que la alta ingesta de acrilamida puede aumentar los riesgos de cáncer, los estudios en humanos no han sido concluyentes.

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La respuesta de California

A pesar de los mejores esfuerzos de las compañías de café, el juez Berle concluyó que su postura sobre el café como beneficiario de la salud [VIDEO] no era lo suficientemente convincente y carecía de datos suficientes para influir en la controversia. También desestimó sus afirmaciones de que una pequeña cantidad de acrilamida era necesaria para el sabor y para eliminar cualquier posible contaminación en el café.

El presidente de la Asociación Nacional del Café, William Murray, expresó un claro disgusto por el fallo en una declaración. Afirmó que la Salud pública no se vería afectada positivamente y que las advertencias engañarían al público. Si bien la industria del café está planeando acciones futuras, Murray cree que la ley estatal se ha convertido en una broma si este procedimiento es un problema de salud válido.

El fallo ha llevado a varios ciudadanos descontentos, que sienten que etiquetar el café como un riesgo de cáncer es una pérdida de tiempo. Incluso antes de la decisión de etiquetar el café como un riesgo, hubo instancias previas en las que se recomendó la Proposición 65 como una iniciativa defectuosa.

La decisión final aún no se puede divulgar, pero es seguro suponer que no favorecerá a las compañías de café. Si vives en California y disfrutas de tu expreso por [VIDEO] la mañana [VIDEO] , es posible que notes una advertencia de cáncer junto a tu nombre mal escrito muy pronto.