Siguen las reformas con enfoque modernista en Arabia Saudita. Esta vez el histórico cambio tiene relación con el tradicional “abaya”, el vestido negro que cubre de pies a cabeza a las mujeres. Para las mujeres sauditas ya no será obligatorio llevarlo puesto, como reza la religión musulmana. Ahora bastará vestirse en manera púdica y respetuosa, por lo que serán las mujeres mismas quienes decidirán qué vestir.

“Las leyes son muy claras – recuerda el príncipe en una entrevista -. Están escritas en la sharia: las mujeres deben vestir en manera púdica y respetuosa, como lo han los hombres. La sharia no habla de abaya negro o de velos negros u otro tipo de vestido en particular.

La decisión está en mano exclusivamente de las mujeres, deben decidir ellas cuál es el vestido púdico y respetuoso que tienen que llevar”.

Sin embargo, las guías turísticas siguen recomendando a las mujeres que usen pantalones o faldas largas, camisas de mangas largas con el abaya tradicional encima. No es obligatorio que las mujeres extranjeras se cubran el cabello pero – se lee en las guías - hará que el viaje sea más placentero y cómodo.

El viaje de Mohammed bin Salman

La iniciativa de quitar la obligación del abaya, como muchas otras puestas en acto hasta ahora, es del joven y potente príncipe Mohammed bin Salman [VIDEO], quien hace algunas semanas le quitó delegas a la policía religiosa. En pocos días Bin Salman estará de visita en Estados Unidos. Encontrará al presidente norteamericano Donald Trump y también a las empresas de la famosa Silicon Valley en California.

El tour estadounidense es el primero que se lleva a cabo de modo informar y directo en el mundo Occidental. La estrategia del príncipe espera poder contar con la alianza de varios países occidentales.

El líder del Islam moderado

En pocos meses el príncipe Bin Salman ha logrado convertirse en uno de los más influyentes líderes del mundo árabe de esta nueva generación. Con 32 años, Bin Salman está tratando de acompañar al reino saudita hacia el Islam moderado para que pueda integrarse con liderazgo en el nuevo orden geopolítico internacional. Sin embargo, no todo ha sido color de rosa: el príncipe ha sido bastante criticado por algunas de sus decisiones en materia de política internacional, entre ellas la guerra en Yemen. Según él, el verdadero régimen ideológico está en Irán.

La revolución de Bin Salman

Bin Salman cree que los mismos jóvenes sauditas han sido víctimas de los excesos de los últimos 40 años, por lo que espera poder continuar con lo que llama una revolución [VIDEO].

“Fuimos víctimas, especialmente mi generación – ha declarado el príncipe – de las normas impuestas.

Antes del 1979 teníamos una vida normal, como los demás países del Golfo. Las mujeres manejaban. Había cines en Arabia Saudita. Las mujeres podían trabajar en cualquier cosa. Hasta ahora tenían derechos prácticamente invisibles pero los volverán a tener, tendrán derecho a ir a conciertos y eventos deportivos. Podrán abrir una empresa o ser militares”. Bin Salman cree que muchas de las ideas impuestas hasta hora contradicen el estilo de vida que predicaban el profeta y los califas.

Hasta ahora, el príncipe ha abierto las salas de cine, los gimnasios y los estados a la mujeres, a las que también les ha dado permiso para que puedan manejar. El alcohol sigue siendo ilegal en el territorio saudita.

“Claro que las mujeres son iguales a los hombres – le responde al príncipe a un periodista -. Todos somos seres humanos y no existen diferencias. Hoy las mujeres sauditas todavía no han conquistado todos los derechos, pero los derechos están escritos en el Islam. Es un largo camino que ya estamos empezando a recorrer”.