En los últimos tres años, los procedimientos cosméticos no invasivos han sido testigos de una explosión de popularidad. Esto no es un accidente, ya que muchos cirujanos plásticos atribuyen la popularidad de estos procedimientos cosméticos a la familia Kardashian y a las redes sociales.

Tanto las generaciones del Millennial como del Baby Boomer se están convirtiendo en clientes de clínicas de Cirugía plástica en igual medida. Algunos llaman a los efectos aterrador.

La generación de selfie

Los Millennials [VIDEO]están muy influenciados por la cultura pop y las redes sociales, razón por la cual han sido apodados como la generación de autofotos .

A su vez, esto ha producido una clientela completamente nueva para los cirujanos plásticos de todo el mundo.

Ahora, los pacientes con edades comprendidas entre los 20 y los 30 años, e incluso los adolescentes, se someten a procedimientos cosméticos para adelantarse al proceso de envejecimiento. Botox todavía reina supremo como el procedimiento nonsurgical número uno. Sin embargo, entre 2011 y 2016, el uso de Botox entre Millennials ha aumentado un 87 por ciento. Los jóvenes de la generación del milenio, de 19 a 34 años, representan el 18 por ciento de los procedimientos cosméticos no invasivos realizados.

El efecto Kardashian

El Dr. Simon Ourian se hizo famoso debido a su asociación con los Kardashians. Él los ha llamado "la mayor fuerza de poder influyente detrás de cualquier concepto que ocurre en las redes sociales" hoy en día, ya que la familia tiene más de medio billón de discípulos en las redes sociales.

De hecho, los procedimientos realizados por Kim Kardashian y Kylie Jenner [VIDEO] han iniciado tendencias . Dr.

Jean-Louis Sebagh ha criticado los efectos que la familia ha tenido en las niñas, llamándolas "dañinas". Por ejemplo, afirmó que Kylie Jenner [VIDEO] es la razón por la cual adolescentes de 16 años acudieron a su oficina para llenar sus labios . También agregó que las celebridades son cada vez más abiertas acerca de sus procedimientos cosméticos y, al mismo tiempo, normalizan un viejo tabú, lo que hace que millones de sus seguidores quieran emularlos. Algunos cirujanos plásticos están horrorizados por los efectos que Botox ha tenido en la generación del milenio, y admiten que ya no pueden diferenciar entre una persona de 30 y 50 años.

Pero a pesar de estar horrorizados siguen ejerciendo su trabajo con tal de superar ese miedo.