Joven, inteligente, ambicioso y valiente. El príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed bin Salman, es bastante joven pero se confirma como uno de los hombres más poderoso del mundo. El cambio más radical que ha llevado a cabo es que ha puesto fin al deber de llevar el velo para las mujeres sauditas. Basta que estén vestidas de una manera decente, y no tendrán que cubrirse totalmente la cabeza y el rostro como lo impone la religión islámica.

Y es que Mohammed bin Salman tiene en mente un proyecto de modernización para la monarquía saudita que podría ser innovador y pionero en el resto del mundo árabe.

El joven fue ministro de la Defensa de Arabia Saudita y fue nombrado segundo heredero en la línea de sucesión del padre Salman bin Abdulaziz. Es el joven quien represente a Arabia Saudita en los encuentros con lideres del mundo, como recientemente ocurrió con el presidente Donald Trump en Estados Unidos.

Bin Salman nació en 1985 y creó la fundación Misk Foundation para promover el desarrollo de la juventud saudita. Se graduó en Derecho en la Universidad del Rey Saud y desde el 2009 es asesor del padre. Según Bruce Riedel, director del The Brookings Intelligence Project en Washington, Bin Salman tiene una posición de poder inmenso al interno de la monarquía [VIDEO] absoluta.