Aún accidentes en el trabajo . La crónica nos cuenta a menudo de personas que pierden la vida mientras están ocupadas haciendo su trabajo: en los últimos días se han producido dos episodios de muertes en el lugar de trabajo, incluso a kilómetros de distancia (en Turín, uno en Milanese otro). El primer caso tuvo lugar en Poirino , en Turín , en la mañana del miércoles 14 de marzo, cuando Michelino Casetta, un ciudadano de 65 años de Cuneo, perdió la vida debido a algunos rayos de hierro que cayeron sobre él mientras trabajaba en una empresa que se ocupa de pintura y chorro de arena de material metálico.

La víctima y el absurdo final

La pobre víctima de este trágico accidente en el trabajo es Michelino Casetta, un residente de 65 años en el área de Cuneo, específicamente en Montà d'Alba.

El hombre estaba, como todos los días, en la compañía de Poirino cuando, cargando algunas vigas de hierro en el remolcador, perdió el equilibrio y cayó, arrastrando consigo las vigas que lo golpearon en la cabeza, matándolo en el acto. El personal médico, llegado al lugar, no pudo hacer nada más que verificar la muerte.

Con un comunicado de prensa, el Turín CGIL pidió intervenir y centrarse en la regulación de un sector, como el transporte de mercancías que, debido a un deseo extremo de ahorrar costos, está poniendo cada vez más en riesgo la salud y la seguridad de los trabajadores.

Otra muerte, unos días después

Los casos de accidentes de trabajo no son pocos en Italia. Esta vez, el destino ha querido vincular a casi dos pares en diferentes ciudades que, sin embargo, ambos han perdido la vida trabajando, en la vejez.

El viernes 16 de marzo se produjo otro accidente de trabajo en Magnago, en la provincia de Milán. La víctima, un trabajador de 60 años residente en la provincia de Varese, murió luego de ser aplastado dentro del cobertizo de la empresa de transporte por camión donde trabajaba.

De acuerdo con las primeras reconstrucciones, todo habría sucedido justo antes de las 10: el hombre estaba reparando una máquina de elevación cuando fue aplastado con la cabeza debajo de esto (por razones aún por aclarar). Los rescates fueron oportunos: intervinieron sus colegas, que inmediatamente llamaron a 118. El personal médico, sin embargo, tuvo que notar que para el hombre ya no había nada más que hacer.

Además del personal de la 118 y un automóvil médico en código rojo también los carabinieri y los bomberos intervinieron en el acto.