Los ríos y canales están obstruidos por densas masas de botellas, bolsas y otros envases de plástico en Indonesia. Los funcionarios dicen que están involucrados en una "batalla" contra el desperdicio que se acumula tan rápido como lo limpian. El comandante de una unidad militar en la ciudad de Bandung lo describió como "nuestro mayor enemigo". Al igual que muchos países en rápido desarrollo, Indonesia se ha convertido en notorio por luchar para hacer frente a montañas de basura.

El boom de la población se ha combinado con una expansión explosiva [VIDEO] de envases de plástico y envoltorios, que reemplazan los envases biodegradables naturales como las hojas de plátano.

El resultado es que las autoridades locales que intentan proporcionar recolección de basura, no han podido mantenerse al ritmo de la dramática expansión de los residuos generados. Y una cultura de larga data de arrojar basura en zanjas y arroyos, ha significado que cualquier intento de limpieza necesita un cambio masivo en la opinión pública.

Vista impactante

En Bandung, la tercera ciudad más grande de Indonesia, presenciamos la sorprendente visión de una concentración de desechos de plástico, tan gruesa que parecía un iceberg y bloqueaba un afluente importante. Los soldados desplegados en una barcaza usaban redes para tratar de extraer bolsas, cajas de alimentos y botellas de espuma de poliestireno, una tarea aparentemente inútil, porque todo el tiempo fluía más plástico desde aguas arriba.

El alto funcionario a cargo, el Dr. Anang Sudarna, que dirige la Agencia de Protección Ambiental de Java Occidental, me dijo que el problema era "imposible de resolver sin la máxima autoridad". Es por eso que dio el paso drástico de apelar al presidente de Indonesia para enviar al ejército, y la medida ha hecho alguna diferencia, según el Dr. Sudarna.

"El resultado ha mejorado un poco... pero estoy enojado, estoy triste, estoy tratando de pensar cuál es la mejor manera de resolver esto... lo más difícil es la actitud del pueblo y la voluntad política".

Asalto frontal

Para el sargento Sugito, al mando de una unidad del ejército, la tarea era nuevo e inusual y "no tan fácil como mover la mano"."Mi enemigo actual no es un enemigo de combate, lo que estoy luchando muy duro ahora es basura, es nuestro mayor enemigo".

Pero también dijo que el plástico debe ser reconocido como valioso: "por ejemplo, los envases de plástico y las botellas de bebida se pueden separar de la otra basura y vender", dijo. Alentar a las personas a ver el plástico como un recurso es un paso clave para encontrar una solución a la crisis.