Entre más se hace liberal nuestro discurso, menos es posible discutir los filtros que debe haber en las noticias. En este caso queremos distraerlo bajo el sentido de una novedad permanente basada en el turismo nacional; le proponemos refugiarse en los parajes bicentenarios para confirmar su patriotismo.

Tal vez sea imposible llegar a acuerdos menos perversos para la tierra; sinembargo, nadie pone en duda la importancia de la siembra, pues de ello parte nuestra civilización.

En América los pueblos originales honraron por encima de todo a la tierra; no es raro que nuestro destino comience su explicación precisamente ahí.

Al paso confronamos la historia haciéndole parte de un auténtico viaje hasta los confines al este de esta ciudad eterna CDMX. El camino es fácil por el circuito y su trazo se ha coronado hoy con los planes imaginarios de miles de inversionistas que, coordinados con la Federación, ya han bardeado el latifundio donde se fincaría el NAICM [VIDEO].

Nos dirigimos a Texcoco en esta ocasión, suponiendo un viaje de ida y vuelta porque la ciudad (fundada en el Siglo XVI) no luce tan amigable para quién va de paso.

Los encantos de Nezahualcoyotl, las proezas en la administración del agua, la conformación de las alianzas que fomentaron la ejemonía mexica, la Conquista... no hablaremos de eso por aquí.

No queremos confundir al viajero con el reconocimiento antiguo mas su importancia se nota en una Catedral de altares dorados invaluables, aparte de un formidable mercado, pero en esta vez avanzamos a nuestro destino mágico escapando a los encantos de Texcoco.

Los Jesuitas fueron una piedra en el zapato

Al terminar la guerra, la corona y los conquistadores se repartieron la tierra, los ríos, los lagos, la riqueza y las gentes de aquel lugar. No mucho después, en el Siglo XVII los Jesuitas desarrollaron su influencia fincando una Hacienda a proximidad, permitiéndose huertos prósperos que sirvieron para alimentar al Virreinato.

La bonanza de la Compañía de Jesús acabó perturbando los fueros de la nobleza en algún momento dado; como castigo se les expulsó del reino.

Dejando, como legado, un inmueble con finos acabados de mampostería en dos niveles.

La propiedad no calló en el abandono y cambió de manos hasta la presidencia de Manuel González en 1884.

Hay que pagar la vía de cuota para llegar a esta selva plana cuya estructura de suelos está en tela de juicio; lo cierto es que aparte de la Ex Hacienda de Chapingo, son pocas las amenidades y el paisaje nos sorprende muy despeinado describiendo lo que resta de salvaje entre nuestras ciudades.

El famoso manco le dio nueva vida y preservó la integridad de un casco que pasó a ser el escenario de sus legendarios amoríos Circanianos. Fue tal el furor de aquellos predios que incluso se le hizo un ramal al tren para mendiar en el comercio de la CDMX a Veracruz.

Ante la visión de nuestro presente, se subraya la intensión del Gobierno Republicano, desde la consumación de la independencia, para estudiar y afianzar la explotación de la tierra; por esta razón en 1956, la Escuela Nacional de Agricultura se emplazó en el cascarón replanteando el uso de los espacios con una arquitectura popular moderna.

El plan es que los chicos puedan acceder a una educación de primera calidad con la versatilidad de poder quedarse a vivir en el predio de 3 mil héctareas para dedicarse a la enseñanza e investigación requerida en tan sensible campo de estudio.

Se recomienda Chapingo, mini Ciudad Universitaria a gogó, construida a modo de jardín, repleta de árboles, plantas, fuentes, esculturas mitológicas y el exclusivo Museo de la Agricultura.

Impresiona en la ante sala la mano de Diego Rivera. Hablando de la técnica y la cosmovisión del muralista, digamos que en Chapingo posiblemente plasmó su obra maestra.

El Museo de la Agricultura está en la planta alta; consiste de un recorrido mono temático, que brilla por reunir en numerosas vidrieras, una basta colección de miniaturas ilustrando la história con técnicas tradicionales.

La casa donde vivieron tantas familias, donde se tejen tantas vivencias se tiene en forma usando de los espacios para ubicar la rectoría. Valga decir que la capilla se resintió con los temblores y se encuentra temporalmente cerrada.