El 12 de junio pasará la historia. Un evento histórico, un vértice que “pone fin a la última herencia que quedó de la Guerra fría”, como lo definió el presidente de Corea del Surd, Moon Jae-in. Más allá de las lecturas, el encuentro de hoy en Singapur entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, es uno de los acontecimientos más importantes de los últimos años. Quedan muchas interrogantes abiertas sobre cómo se completará esa fase de “desnuclearización de la Península coreana” a la cual se comprometieron ambos líderes en el comunicado final firmado en el hotel Capella de la isla-resort de Sentosa.

Hacia nuevas negociaciones

Trump habló en la conferencia de prensa después del vértice y aseguró que el proceso de desnuclearización iniciará bastante rápido. Dijo también que está seguro de que Kim Jong-un “ha entendido que tiene que hacer lo más correcto y justo para el mundo”. La declaración conjunta que firmaron los dos presidentes [VIDEO] es bastante genérica, desde el cronograma del tiempo hasta la implementación del proceso. Se especifica además que se llevarán a cabo nuevas negociaciones, lo que indica que no todo está definido. La próxima semana, al parecer, el secretario de Estado Mike Pompeo comenzará las nuevas negociaciones con representantes de Pyongyang.

La semántica de un encuentro

El texto de la declaración hace referencia al compromiso por la desnuclearización, sin que sea explícita la metodología de la diplomacia americana.

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Junto ad adjetivo “completa” también se incluyeron las palabras “verificable e irreversible” para dar una idea de que no habrá marcha atrás en este proceso. Sustancialmente, no hay ninguna novedad respecto a lo que la Corea del Norte ha prometido en varias ocasiones anteriores. “Kim Jong-un insistió en que está decididamente comprometido a favor de la una desnuclearización completa de la Península coreana”, se lee en el comunicado.

De acuerdo a algunos analistas internacionales, la Corea del Norte no ha prometido nada que no haya prometido en los últimos 25 años, por lo que no hay ningún motivo que lleve a indicar que este vértice será de alguna forma un nuevo canal para el desarme internacional.

Las promesas incumplidas

Muchos históricos recuerdan las promesas incumplidas de Pyongyang. En el año 1994, por ejemplo, y también en el año 2005 se llevaron a cabo acuerdos similares que no fueron aplicados en su totalidad.

El presidente estadounidense aseguró que el proceso de desnuclearización será objeto de verificas y que las sanciones en contra de la Corea del Norte permanecerán vigentes hasta que la amenaza nuclear desaparezca del todo.

Las únicas acciones concretas

El único compromiso concreto que fue anunciado con detalles – aunque no fue puesto en el comunicado – se refiere a la destrucción de un lugar destinado a los test de misiles. Trump por su parte dijo que pondrá fin a los ejercicios militares conjuntos con la Corea del Sud, que hasta ahora fueron considerados como provocaciones en contra del régimen de Kim Jong-un. Pyongyang declaró varias veces que estas maniobras eran un acto de guerra a la que respondería sin dudarlo.

El Gobierno de China aplaudió la reunión de hoy, considerándola un “nuevo capitulo de la historia”. En Japón se habla de un nuevo paso hacia la solución del problema nuclear [VIDEO] y el proceso de distensión internacional. Queda esperar para saber si en realidad Kim Jong-un considerará lo conversado como prueba suficiente de seguridad y renunciará a lo que cree es el verdadero seguro de vida que tiene: la amenaza de la bomba nuclear.