Antes de morir, un hombre chino, que ha sido identificado por su apellido Qi, pidió a su familia que no lo sepultaran dentro de un ataúd, como se hace tradicionalmente, sino que fuera enterrado dentro de su auto. La petición le fue cumplida y ahora las imágenes del momento de su sepultura están dando la vuelta al mundo por la peculiar que resulta. De acuerdo con las versiones de medios locales como el Kan Kan News, el señor Qi, quien murió el pasado 28 de mayo, dejó estipulado en su testamento que quería permanecer arriba de su auto hasta la eternidad, debido a que era un amante de los automóviles y de ese modo podría seguir disfrutando de su pasión más allá de la vida.

Le cavaron fosa especial

Así, siguiendo al pie de la letra su última voluntad, el funeral de este hombre originario de la ciudad de Baoding, en la provincia de Hebei, China, se llevó a cabo un día después de su muerte en un panteón local, hasta donde fue trasladado un antiguo automóvil Hyundai [VIDEO]Sonata que contenía su cuerpo y que fue enterrado en una fosa cavada especialmente para su tamaño.

En las imágenes de este peculiar sepelio [VIDEO] se ve el momento en que el auto, que aún llevaba las placas puestas, es movido cuidadosamente por una grúa que lo introduciría en la fosa que después fue rellenada con tierra mientras los familiares de este hombre amante de los autos realizaban la ceremonia de despedida que tradicionalmente se hace.

Sepelios especiales, cada vez más frecuentes

Aunque este caso parce ser muy especial y poco común, en China cada vez se sabe con más frecuencia de historias como esta, debido a que se ha popularizado la idea de que es necesario “irse al más allá” en un ataúd que demuestre el estatus social con el que se vivió en la tierra, como símbolo de triunfo y éxito.

Según el diario británico Daily Mail, la petición de este hombre chino puede estar basada en la creencia popular de que tener en vida bienes materiales como un auto o una casa ostentosa es una cuestión de dignidad que debería ser traspasada más allá de la muerte. Por tanto, concluye, que para el señor Qi el estar enterrado en su automóvil significaba la manera de dejar claro que fue un hombre exitoso.

Sin embargo, hay quienes han considerado este acto como un exceso que solo demuestra lo difícil que puede ser para muchas personas desprenderse de las cosas materiales, cuando esto debería quedar en segundo término y preocuparse más por "llevarse" a la tumba vivencias únicas, muy alejadas de lo que se puede conseguir con dinero o estatus social.