Esta semana ha sido grandiosa para Meghan Markle, pues no solo tuvo su primer compromiso en solitario con la Reina de Inglaterra al visitar Cheshire, sino que esta le otorgó el privilegio de viajar en el tren real que está reservado solo para miembros de la Realeza como la Reina, el Príncipe Felipe, el Príncipe Carlos, Camilla y su personal.

Incluso se sabe que el Príncipe William solo se ha subido a él una vez en 2003, mientras que se cree que el Príncipe Harry y Kate Middleton nunca han tenido ese honor.

Los aretes de Meghan Markle

La nueva Duquesa de Sussex lució radiante en este primer encuentro con vestido color crema con capa y cinturón negro de Givenchy que ha tenido excelentes comentarios entre los expertos.

Aunque lo que más ha dado de qué hablar no ha sido precisamente su elegante look, sino sus pendientes que parecen bastante conocidos, tal vez porque son casi idénticos a un par que llevó en su momento la Princesa Diana.

En este primer compromiso con la abuela de su esposo, Meghan Markle lució un bellísimo par de aretes de diamantes y perlas que resultaron bastante similares a unos de los favoritos que Lady Di llegó a lucir en varias ocasiones, sin embargo, y ante las especulaciones, pronto salieron los expertos del Royal a aclarar que, de hecho, los pendientes tienen algunas diferencias entre ellos y que en realidad son producto de un regalo de la Reina Isabel II a la nueva duquesa y que por cierto, son una versión más pequeña de los que lucía ella misma, por lo que la romántica versión de que se trataba de alguna joya de la Princesa de Gales fue desmentida casi de inmediato.

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Meghan Markle empieza a robarse el corazón de los ingleses

Meghan Markle y la Reina Isabel II acudieron a su primer evento público juntas en Cheshire. El primero de ellos fue la inauguración de un nuevo puente sobre el río Mersey donde se les pudo ver disfrutando su tiempo juntas y riendo constantemente. La duquesa de Sussex y su majestad visitaron también el complejo del teatro Story en Chester.

Lo más perspicaces aseguran que el comportamiento sonriente y amigable de Meghan Markle para con 'su majestad' se debió en realidad a su nerviosismo, pues la han 'aventado al ruedo' demasiado pronto y aún no está preparada ni conoce a fondo los protocolos de comportamiento.

Lo que pudo notarse también en este primer acto a solas con la Reina, fue que la duquesa fue especialmente cariñosa con los más pequeños ya que pasó unos momentos con los niños que se encontraban cerca de ella, y les dio algunos obsequios, lo que ha hecho que la esposa del príncipe Harry comience a ganarse a puños el cariño de la gente.