Tailandia está considerando otorgar la ciudadanía al entrenador y a tres miembros apátridas del equipo de fútbol Wild Boars que fueron rescatados del complejo de cuevas de Tham Luang después de más de dos semanas bajo tierra. Los jugadores Pornchai Kamluang, Adul Sam-on y Mongkhol Boonpiam, además de su entrenador, Ekaphol Chantawong, cuyas familias provienen de las regiones fronterizas porosas y mayoritariamente anárquicas del norte de Tailandia contiguas al estado Shan de Myanmar [VIDEO], son técnicamente apátridas y no son consideradas ciudadanos bajo la ley tailandesa, dejándolas sin muchos de los derechos que disfrutan sus compañeros de equipo.

Los tres niños tienen tarjetas de identidad tailandesas, que les otorgan algunos derechos básicos, pero el entrenador no tiene estatus legal, lo que lo hace vulnerable a la deportación y técnicamente inelegible para recibir algunos servicios públicos. Venus Sirsuk, directora de la Oficina de Registro del Ministerio del Interior de Tailandia, confirmó que su oficina estaba estudiando la concesión de la ciudadanía a los cuatr y dijo que se estaba realizando una investigación de los anteccedentes para saber si habían nacido en Tailandia o si tenían un padre o madre tailandesa.

Una solución sin fecha definida

En entrevista al periódico The Guardian, Sirsuk comentó que no podía dar una fecha definitiva para la resolución del caso.

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Agregó que todo dependería si se encontraban documentos que demostrarán el status legal de las cuatro personas. Puttanee Kangkun, un especialista tailandés en derechos humanos para Fortify Rights, dijo que la falta de ciudadanía significaba que los cuatro tenían derechos limitados.

Según los estatutos de ley en Tailandia, las personas apátridas aún pueden obtener algunos derechos básicos, como el derecho a la educación y el acceso a los servicios de salud. Esta es la razón por la cual algunos de estos niños apátridas pueden ir a la escuela, a pesar de su estado. Sus derechos son, sin embargo, limitados en otras áreas, principalmente el derecho al trabajo y la libertad de movimiento, ya que necesitan solicitar permiso para viajar fuera de su provincia y también enfrentan dificultades para solicitar un pasaporte.

La investigación del ministerio del interior podría poner fin a gran parte de la confusión que generaron las declaraciones del gobernador provincial y comandante de rescate, Narongsak Osatanakorn, cuando dijo en su discurso sobre el éxito de la operación que algunos de los niños crecerían para ser grandes ciudadanos de Tailandia, dando por sentado que se les otorgaría la ciudadanía.

Sin embrago, al ser preguntado más a fondo, dijo no saber que tres de los niños eran apátridas.

La Ley de Nacionalidad

Si tienen derecho legal a la nacionalidad, la obtendrán. Así lo explicó Pim, un defensor de los derechos de los apátridas en el norte de Tailandia. Indicó que muchas personas apátridas que son elegibles para la ciudadanía en Tailandia no pueden obtenerla porque carecen de conocimiento legal y enfrentan un sistema que es corrupto y discriminatorio. A pesar de que los medios internacionales están brindando coberura al tema, los periódicos y noticieros en Tailando no están ofreciendo mayor información sobre el caso.

Las solicitudes bajo la Ley de Nacionalidad de Tailandia generalmente se consideran caso por caso, pero la atención internacional brindada a los 12 niños y entrenadores que fueron rescatados de la cueva Tham Luang esta semana podría permitir a los tres miembros del equipo eludir muchos de los obstáculos y finalmente adquirir los derechos que les correspoden.