Los ocho miembros de un equipo de fútbol de niños tailandeses que ya han sido rescatados de un complejo de cuevas inundadas han comenzado a caminar alrededor de sus camas de hospital y están comiendo alimentos sólidos a medida que recuperan fuerzas.

Jesada Chokdumrongsuk, directora general adjunta del Ministerio de Salud Pública, dijo que los niños, de 13 a 16 años, ahora podían comer alimentos normales, pero nada picante. Dijo que dos de ellos posiblemente tenían una infección pulmonar, pero que todos los niños generalmente estaban "sanos y sonriendo". Asimismo, incluyó que los niños estaban "de buen humor" y felices de estar fuera de la cueva, pero que tendrían pruebas psicológicas después de su larga experiencia.

Mientras que los jóvenes del primer grupo, de entre 14 y 16 años, estaban más hambrientos y presentaban señales de malnutrición, el segundo grupo rescatado, de entre 13 y 14 años, gozaban de mejor salud. Uno de los niños más pequeños, de tan solo 11 años de edad, aún sigue atrapado en la cueva, pero se espera sea rescatado en el transcurso del día de hoy.

Reencuentro con familiares

Los primeros cuatro chicos que fueron rescatados ya se han reencontrado con sus padres, solo que por motivos de seguridad y para evitar cualquier contagio, el encuentro se ha llevado a cabo a través de una pantalla transparente.

Vídeos destacados del día

Los equipos médicos habían dicho anteriormente que les preocupaba las señales de problemas de salud entre los pequeños [VIDEO], incluyendo hipotermia y una infección pulmonar en el aire conocida como "enfermedad de las cavernas", que es causada por los excrementos de murciélagos y pájaros.

Las autoridades tailandesas ya han comenzado la tercera y última fase del rescate para sacar a los niños restantes y a su entrenador de fútbol de la cueva. La misión, que comenzó el domingo, es una carrera contra el reloj. Se esperan más lluvias esta semana, lo que nuevamente inundaría los laberínticos túneles con agua en rápido movimiento.

El equipo de fútbol y su entrenador han estado atrapados por más de dos semanas en la cueva de Tham Luang. Debido a la ubicación de la cueva, las lluvias y lo estrecho de los canales, los equipos de rescate han tenido que modificar el plan en cada jornada. La operación del lunes fue más suave que la del domingo y tomó dos horas menos, así que se espera que hoy puedan salir las víctimas restantes.

Aprender de la experiencia

El primer ministro Prayuth Chan-ocha visitó la cueva para inspeccionar la operación, y los rescatadores de la armada le dieron una animada ovación. El Primer Ministro dijo que este tipo de evento nunca debería volver a ocurrir en suelo tailandés: "Debemos aprender de esta experiencia para evitar que vuelva a suceder".

Los jugadores y su entrenador quedaron atrapados el 23 de junio cuando se dispuso a explorar la cueva después de la práctica de fútbol y las lluvias inundaron los túneles, atrapándolos dentro. Buzos británicos encontraron el equipo desaparecido hace una semana.

El rescate ha sido inmenso, pero los esfuerzos para rescatar a los niños, de edades comprendidas entre 11 y 16 años, han demostrado ser un desafío monumental. Algunos ni siquiera son nadadores fuertes y han tenido que aprender a bucear en condiciones que cobraron la vida de un antiguo Navy SEAL tailandeses el viernes.

El jefe de la misión de rescate ha declarado a los periodistas este lunes que el plan de rescate de hoy, que incluye sacar a los niños restantes y al entrenador, dependerá de las condiciones en las que esté la cueva. "hemos establecido el plan para cuatro personas, así que si queremos sacar a cinco [al mismo tiempo], entonces necesitaremos cambiar el plan".