El uso que los estudiantes hacen de los teléfonos móviles durante la jornada escolar, tanto en escuelas primarias como en las secundarias, viene centrando el foco de atención sobre la problemática del bajo rendimiento y los resultados mediocres de algunos sistemas educativos públicos a nivel mundial. En el caso de Francia, el parlamento dictó recientemente una nueva ley que prohíbe totalmente el uso de los dispositivos de comunicación, dejando sin embargo abierta la posibilidad de que los directivos de las escuelas establezcan espacios y condiciones especiales para que los alumnos y profesores puedan revisar sus móviles.

La medida empieza a regir al inicio del próximo ciclo escolar en septiembre y busca favorecer la atención de los estudiantes en las diversas actividades académicas que se realizan diariamente en las escuelas y liceos públicos.

Según el ministro de Educación francés, Jean-Michel Blanquer, la ley dará respuesta a la doble preocupación que tienen los padres: que los hijos dejen de mantener la atención pegada a las pantallas de sus móviles y disminuir las posibilidades de que sufran de acoso a través de las redes sociales.

La presencia del teléfono móvil en las jornadas escolares es cada vez mayor: en España, al menos un 75 % de los estudiantes de 12 años tiene un dispositivo celular y lo usan en clase, mientras que en Francia la incidencia llega a 93 %.

Entre los recelos y recomendaciones

Sin embargo, al menos en España no existe una norma expresa de prohibición de los móviles en las escuelas, por lo contrario el Consejo Escolar de Cataluña realizó una serie de recomendaciones para que los dispositivos fueran integrados a las actividades didácticas en las aulas, tomando en cuenta las potencialidades tecnológicas que favorecen el aprendizaje y la socialización de estudiantes y profesores.

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Pero la reciente decisión del parlamento francés ha activado la discusión y ya el diputado del partido Podemos, Iñigo Errejón, ha expresado la posibilidad de que una medida similar sea presentada por la Comunidad de Madrid, argumentando la necesidad de recuperar el beneficio de la conversación y el contacto cara a cara entre los niños y jóvenes que estudian.

Educar en el buen uso de la tecnología en clase

Otras posturas también se escuchan en el debate global, como la que expresan los especialistas del Observatorio de Prácticas Educativas Digitales de Chile: el móvil puede llegar a ser un buen instrumento de apoyo didáctico para enseñar a distinguir diferentes fuentes informativas, toda vez que la transmisión de conocimientos ya no recae exclusivamente en el maestro del aula. Los expertos también señalan que educar en el buen uso de los dispositivos móviles tiene una incidencia favorable para alcanzar aprendizajes interactivos y multisensoriales en los estudiantes de hoy.