Ashwaq tenía solo 14 años cuando los combatientes del Estado Islámico [VIDEO] irrumpieron en el norte de Iraq, incluido el corazón del pueblo Yazidi. Tomaron a miles de mujeres como esclavas sexuales, incluida Ashwaq, que fue vendida por $100 dólares a un hombre llamado Abu Humam. Violada y golpeada, logró escapar tres meses después y luego se fue a Alemania con su madre y un hermano.

Adolescente Yazidi se encuentra a su secuestrador en Alemania

Hace unos meses, en la calle frente a un supermercado, escuchó a alguien gritar su nombre. Ella dice que fue Abu Humam, y dijo que sabía dónde vivía. Estaba sorprendida y conmocionada de saber que después de haber dejado su país, y después de haber huido a Alemania para olvidar el infierno que vivió, lo último que imaginó fue encontrarse cara a cara con su captor de IS.

Ashwaq no se quedó callada y movida por el miedo decidió denunciar su encuentro con aquel hombre a la policía a quien le narró los horribles momentos que vivió en Iraq al lado de su captor. Los oficiales le ofrecieron su apoyo total, hicieron un retrato hablado de Abu Humam, y le pidieron que se acercara a ellos de inmediato si volvía a verlo para que pudieran actuar.

Apanicada de pensar su captor fuera a encontrarla de nuevo y atraparla, Ashwaq decidió junto con sus cuatro hermanas, que también habían sido rescatadas de la IS, volver a Iraq y dejar atrás sus sueños de empezar una vida nueva en Schwäbisch Gmünd, Alemania.

Ashwaq le dijo a los medios que cuando una niña es violada por IS, no pueden imaginar cómo es volver a ver al tipo que la dañó.

Ashwaq regresó a Iraq después del encuentro con Abu Humam

Frauke Köhler, una portavoz de la principal corte de Alemania, dice que la policía hizo todo lo posible para localizar a Abu Hummam utilizando el retrato hablado y el testimonio de Ashwaq, pero no pudieron encontrarlo.

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Para cuando volvieron a contactarla en junio de este año como parte de la investigación, Ashwaq ya se había marchado a Iraq. Sin embargo, los activistas en Alemania dicen que su caso puede no ser un incidente aislado.

Düzen Tekkal, una activista y fundadora de Hawar.Help, una organización con sede en Berlín que lucha por los derechos de los yazidi, dice que ha oído hablar de varios casos en los que las refugiadas Yazidi reconocían a los combatientes de la SI en Alemania. La misma Ashwaq dice que escuchó relatos similares de otras chicas Yazidi que habían escapado de los jihadistas.

Sin embargo, no todos los casos son reportados a las autoridades.

Nunca volvería a ir a Alemania

De vuelta en el Kurdistán donde ahora vive en un campamento de Yazidi, Ashwaq todavía quiere continuar su educación, pero tanto ella como su familia también quieren abandonar el país porque tienen mucho miedo de la gente de IS. Pero su experiencia en Alemania ha tenido un profundo impacto en Ashwaq.

Al igual que muchos yazidis, su familia ahora se está postulando para vivir en Australia como parte de un programa especial para mujeres secuestradas por IS.