Ya se sienten con fuerza los efectos del Huracán Florence que tocó tierra alrededor de las 2 de la madrugada de hoy 14 de septiembre. Entró por la costa de Carolina del Norte con categoría 2, pero lo que preocupa no es tanto la fuerza del viento sino la subida del agua, y es que si sube tanto como se teme, habrá zonas enteras que desaparecerán debajo de ella.

Los peores pronósticos temen que el huracán se estacione en Carolina del Norte y golpee sin parar durante más de 24 horas porque eso sería tremendamente destructivo en zonas costeras como Oak beach. Ese sitio ahora se encuentra totalmente desierto. Ni una sola persona ha intentado quedarse para retar a la naturaleza y han obedecido las instrucciones de evacuación de las autoridades.

Muchos de ellos se han trasladado a refugios en espera de que el huracán tenga un poco de compasión con sus casas y sus bienes.

Ya en playas aledañas empiezan a registrarse las primeras inundaciones

Y es que llegó la hora, el viento y la lluvia presagian días complicados para Carolina del Norte. Con la llegada de Florence, los árboles parece que serán arrancados del suelo, y la furia del mar amenaza a toda la costa, y las primeras inundaciones llenan calles y avenidas. Incluso algunos lugares ya están bajo el agua. En las comunidades donde el agua no ha llegado con toda su fuerza, la postal es idéntica: calles desiertas y cientos de comercios han sido cerrados. Nadie quiso arriesgarse.

Todos aquellos que han dejado al último momento el huir de la ciudad sufren por la falta de gasolina. Muy pocas estaciones tenían servicio.

Vídeos destacados del día

Hoy ya están cerradas todas las de las zonas en riesgo. Las autoridades locales han activados los protocolos de emergencia y están listos para recibir todas las llamadas. Además cuentan con equipos especiales para realizar rescates acuáticos.

La orden es clara, quienes no han desalojado deben hacerlo ahora. Las ráfagas en varias zonas empiezan a ser mayores a las 50 millas por hora. Lo que no se sabe es cómo va a evolucionar Florence.

Se ha colocado una cámara mar adentro que le muestra a las autoridades lo que viene

La cámara está en un faro a 34 millas dentro del mar y son ya cientos de miles las personas que siguen la evolución de Florence a través de la imagen que muestra la cámara. Una imagen que deja ver la bandera de Estados Unidos cada vez más destrozada, pero que hasta ahora sigue aguantando la furia de Florence, se ha convertido en un símblolo de este huracán.