El huracán Florence, tras ocasionar el fallecimiento de 41 personas, aún genera que las comunidades la costa este de Estados Unidos permanezcan en alerta, debido a las inundaciones que se mantienen en los estados de Carolina del Norte, Carolina del Sur y Virginia y cuentan con el apoyo de las autoridades gubernamentales, para ayudar a enfrentar los graves efectos que dejó este fenomeno metereológico.

Joseph Tanner, jefe de bomberos del condado de Horry County dijo a los medios de comunicación que “Si pueden irse, háganlo”. Estas declaraciones se realizan en medio de un escenario catastrófico para los residentes de los estados de Carolina del Norte, Carolina del Sur y Virginia, especialmente por la existencia de servicios eléctricos que, al entrar en contacto con las aguas de las extensas inundaciones [VIDEO], podrían ocasionar incendios y consecuentemente más problemas en estas localidades.

Los efectos ocasionados por el huracán Florence dejaron enormes daños materiales, ambientales, junto a pérdidas humanas. Como ejemplo de ello, la fuerte intensidad de los vientos huracanados produjo daños en numerosas autopistas y carreteras, que son accesos vehiculares de importancia para el tránsito terrestre.

Ciudadanos rellenan sacos de arena para protegerse

Las personas de las comunidades de los estados costeros de Carolina del Norte y Carolina del Sur realizan intensos preparativos, ente ellos rellenan una gran cantidad de sacos de arena, organizan equipos de rescate y ultiman detalles sobre los planes de evacuación; debido a que la peligrosidad dejada por Florence sigue latente. En este sentido, las autoridades gubernamentales estadounidenses han participado activamente para orientar y proteger a los ciudadanos de estas comunidades, porque aún permanecen en peligro.

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Adicionalmente, los niveles de los ríos siguen creciendo una semana después de las intensas lluvias que cayeron en estos estados y significaron grandes cantidades de agua, que colapsaron las ciudades y los poblados de estas regiones y, muy especialmente, las zonas más cercanas a la costa Atlántida.

Evacuaciones en embarcaciones

Muchos pobladores debieron ser evacuados en botes o en pequeñas embarcaciones improvisadas elaboradas por los mismos residentes, en virtud de la emergencia ambiental, que han vivido en las últimas dos semanas los residentes de la costa este de Estados Unidos.

Florence ya tocó tierra y el estado metereológico de este huracán pasó a tormenta tropical, pero las lluvias y fuertes inundaciones requieren del mantenimiento de medidas preventivas, de acuerdo a las informaciones emitidas por las autoridades de Estados Unidos.