Desde el pasado mes de octubre comenzó el brote de sarampión en Samoa, que ha dejado 60 fallecidos, de los cuales al menos 52 víctimas mortales corresponde a menores de edad, mientras las autoridades gubernamentales realizan una campaña de vacunación a nivel nacional, puerta a puerta.

La población de Samoa alcanza una cifra estimada de 195 mil 843 habitantes, según el último censo realizado en 2016, y debido a la debilidad de los programas de vacunación se registraron 4 mil 52 casos de ciudadanos infectados por el virus de sarampión, lo que representa el 2% de la población.

Las principales víctimas mortales han sido los niños, lo que ha puesto al país en luto nacional, tras convertirse en un foco de incubación para el sarampión, una enfermedad que se consideró extinta hace varios años.

El virus se ha propagado rápidamente en Samoa

Mientras tanto, el Gobierno de Samoa ha expresado su preocupación por la rápida propagación del brote de sarampión y declaró hace un mes el “estado de emergencia” en todo su territorio. Para ayudar a la población, las autoridades anunciaron el despliegue de una campaña masiva de vacunación obligatoria, la cual se realizará puerta a puerta.

Se programó el cierre temporal del Gobierno, con la finalidad de que los servidores públicos se concentren en la realización de labores de apoyo a las brigadas médico-sanitarias. Uno de los principales objetivos gubernamentales consiste en vacunar a toda la población de Samoa.

Las autoridades informaron que los servicios gubernamentales no esenciales estarán suspendidos durante, al menos, dos días a partir del jueves 5 de diciembre, mientras los voluntarios se dedicarán a administrar vacunas para aumentar los bajos niveles de inmunidad en las comunidades.

Los niños fallecidos en Samoa por el brote de sarampión tienen menos de 5 años

Cifras oficiales revelan que el número de fallecidos aumentó a 60 samoanos, de los cuales 52 tienen cuatro o menos años de edad. El Gobierno ha intensificado los planes de vacunación en la población infantil para intentar controlar los fallecimientos de niños, no obstante, las tasas de infección siguen el alza y se han ampliado las vacunaciones a nivel nacional.

Tuilaepa Sailele Malielegaoi, primer ministro de Samoa, dijo que el objetivo es vacunar a más del 90% de los ciudadanos.

Agregó que “nuestros niños y ciudadanos adultos no podrán ser personas inmunes a ninguna epidemia que se presente en el futuro, a menos que la cobertura de la población supere el 100%”.

Samoa recibió ayuda de emergencia para combatir esta crisis sanitaria que afecta a sus ciudadanos, específicamente de otras naciones como Nueva Zelanda, Australia, Francia, Reino Unido, Noruega, China, Reino Unido y Japón.

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