A medida que las protestas se extienden hasta un segundo fin de semana en Estados Unidos, el coronavirus y la pérdida de empleos han afectado especialmente a los negros estadounidenses. Con conmemoraciones y manifestaciones planificadas en todo el país, por segundo fin de semana consecutivo, los estadounidenses volverán a reunirse hombro con hombro por cientos y miles, a medida que la nación se enfrenta a una crisis económica y de salud pública.

El riesgo de que el coronavirus se propague en las reuniones masivas sigue siendo una preocupación real, dicen los expertos en salud pública, pero hubo signos de mejoras leves en el mercado laboral esta semana.

La tasa de desempleo cayó a 13.3% en mayo y la economía agregó 2.5 millones de empleos, anunció el Departamento de Trabajo, en una mejora inesperada que reflejó la reapertura limitada de negocios en todo el país.

Un informe del Departamento de Trabajo señaló que "el empleo aumentó considerablemente en el ocio y la hospitalidad, la construcción, los servicios de educación, salud y el comercio minorista"; incluso cuando los puestos de trabajo en el Gobierno continuaron disminuyendo.

Los economistas esperaban que la tasa de desempleo aumentara hasta un 20 % por ciento, después de alcanzar el 14,7% en abril, que fue la más alta desde que el gobierno comenzó a registrar estadísticas oficiales de descenso, luego de la Segunda Guerra Mundial.

La crisis económica ha convergido con una problemática de salud pública y años de racismo sistémico, que han cobrado costos desproporcionadamente grandes a los afroamericanos. Esa realidad se reflejó en un memorial para George Floyd en Minneapolis el jueves, durante el cual se evidenciaron las debilidades que enfrentan los afroestadounidenses.

"No fue la pandemia de coronavirus la que mató a George Floyd", dijo Benjamin Crump, el abogado de derechos civiles que representa a la familia Floyd. "Fue esa otra pandemia con la que estamos muy familiarizados en Estados Unidos; fue esa pandemia de racismo y discriminación lo que mató a Floyd”

Manifestantes exigen protección a los derechos humanos en EEUU

Ese mensaje también fue llevado por los manifestantes, que nuevamente tomaron las calles de Seattle a la ciudad de Nueva York, en un intento por demandar políticas de protección a los derechos humanos de los ciudadanos de raza negra.

El reverendo Al Sharpton, quien pronunció un elogio para Floyd, prometió que “su muerte sería un catalizador para el cambio, después de que un video mostrara a un oficial de policía blanco arrodillado en el cuello de Floyd durante casi nueve minutos, mientras yacía boca abajo y esposado en el pavimento, diciendo: "No puedo respirar".

Justicia racial para los afroestadounidenses

Por su parte, el expresidente de EEUU, Barack Obama dijo que las protestas que actualmente se están realizando, a nivel nacional, por el caso del asesinato de Floyd son una oportunidad propicia para que muchos ciudadanos despierten y demanden mayor justicia racial.

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