El salvaje mercado de la Moda está en constante movimiento, lo que hoy es tendencia, mañana no lo es, de tal forma que el vuelo de ideas es importante. Sin embargo, en un mundo en donde todo está ya inventado, es natural que se busque en el pasado o el giro de tuerca de otras ideas, la frescura que el negocio necesita; lo malo viene cuando por el ansia de innovar, el producto se convierte en una 'tomada de pelos' que con el flujo de información rápidamente se convierte en la burla de todos. Tal es el caso de la nueva bolsa de la marca de ropa Zara.

Con el nombre de Shopper Rayas, la marca departamental, Zara, lanzó al mercado una bolsa que en México (hasta donde se sabe) se usa cotidianamente para ir al mercado y hacer las compras.

El asunto cobró revuelo cuando se supo que dicha bolsa que en los tianguis mexicanos se vende por debajo de los 50 pesos, en la tienda costaba 649 pesos. Hablamos en pasado pues las reacciones en redes prontamente hicieron tendencia por la venta de dicho artículo y ahora ya no se encuentra disponible.

Probablemente sean los escollos de la oleada hispter la que provoque este tipo de tendencias, por lo menos en nuestro país, con la intención mal lograda de acercarse a los usos de la cultura popular. No es la primera vez que se dan cosas con el de la bolsa de mandado, hace algunos años también en redes se criticaba la sorna con que empresas como empresas como Walmart, vendía los llamados “huacales decorativos”, que no son otra cosa que las cajas en que se empaca la fruta y que pueden ser encontrados en cualquier mercado popular por varios menos pesos que en las tiendas de supermercado.

No es la primera vez...

La fugacidad y acelerada urgencia de una empresa cuyo dueño, Amancio Ortega, ha liderado varias veces la lista de Forbes como uno de los hombres más acaudalados del mundo, provoca pifias como la esta semana, por desgracia no es la primera vez que Zara se ve envuelto en un asunto de esta índole, más bien, carga otros muchos más graves: 6 años atrás, la marca se vio obligada a retirar del mercado una camiseta que muchos compararon y que el pueblo judío fue obligado a usar durante el holocausto.

Por su parte, Magdiel Montalvo directora de la Red de Artesanos y Productores, considero que, si bien una bolsa no es un producto propiamente artesanal, si forma parte de la cultura mexicana, señalando que era sino una maniobra mercadológica de la tienda por elevar sus ventas. Cabe resaltar que no es la primera vez que las llamadas “bolsas de mandado” son comercializadas, ya que, en 2016, la firma Balenciaga mostró piezas similares en su muestra.

Al final, lo más importante de todo este asunto polémico, son dos cosas; por un lado, la oleada de memes en redes junto a cientos de internautas que ofertan las bolsas de sus madre y abuelas, y la conciencia de un consumidor cada vez más avispado.

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