La realeza está "mirando por encima del hombro" a Harry y Meghan después de su acuerdo multimillonario con Netflix, según un experto real. El príncipe Harry, de 35 años, y Meghan Markle, de 39, acaban de firmar un nuevo acuerdo con el gigante del streaming que podría valer hasta 150 millones de dólares para brindar "esperanza e inspiración" a sus proyectos. Pero se sabe que no le dijeron a la Reina sobre el trato antes de anunciarlo al mundo, y prefirieron que los asistentes reales le contaran sobre su nueva aventura haciendo documentales, programas para niños y largometrajes.

La escritora real Victoria Murphy dijo que la monarquía se había quedado "mirando por encima del hombro".

Aunque los miembros de la familia esperan que Harry y Meghan se apeguen a la promesa que hicieron de 'defender los valores de Su Majestad' en 'todo lo que hacen'. Porque, aunque no tienen forma de controlar a los Sussex, las acciones de esta pareja inevitablemente seguirán reflejándose en la institución. Y es que si bien Harry y Meghan pueden no tener que responder a sus críticos, la familia real "no tiene la misma libertad".

Harry y Meghan han dicho que quieren crear contenido impactante que desbloquee la acción

Se espera que hagan contenido sobre salud mental, un documental sobre la naturaleza, una serie animada sobre mujeres y programas sobre servicio comunitario. Pero los funcionarios reales "examinarán el acuerdo de Netflix entre Harry y Meghan" después de que la pareja accedió a aprobar hacer sus cosas de modo independiente, y lo hizo con una nueva empresa comercial una vez que renunciaron a la vida real.

Sin embargo, no hace falta decir que cualquier trato que estén haciendo será examinado por la casa real pues al renunciar a sus deberes reales, cualquier trato comercial que hagan deberá ser siempre revisado por ellos. La pareja recibió luz verde para hacer acuerdos comerciales en enero, pero la Reina examinará los proyectos dentro de un año.

El acuerdo de Megxit significó que la pareja tuvo que abandonar sus títulos de HRH, devolver el efectivo de los contribuyentes utilizado para renovar su hogar en el Reino Unido y dejar de recibir dinero público, a cambio de que se les permitiera renunciar a los deberes reales y expandir su propia marca.

En ese momento, la Reina emitió un comunicado en el que describía sus nuevos roles y agregó que "continuarían defendiendo los valores de Su Majestad" en cualquier trabajo futuro.

La declaración decía: "Con la bendición de la Reina, los Sussex continuarán manteniendo sus patrocinios y asociaciones privados. Si bien ya no pueden representar formalmente a la Reina, los Sussex han dejado en claro que todo lo que hagan continuará defendiendo los valores de Su Majestad. "

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