Una multitud de residentes necesitados y hambrientos, incluidos niños pequeños, esperan a diario pacientemente en el frío afuera de los comedores públicos en Long Island, lo que representa un aumento de los niveles de pobreza en esta región neoyorquina, derivada del creciente desempleo que ha ocasionado la pandemia de coronavirus en Norteamérica.

Residentes de Long Island requieren de ayuda alimenticia, por caída del empleo

Para los habitantes de Long Island que viven por debajo del umbral de la pobreza, la pandemia de COVID-19 ha creado una dura dicotomía: están buscando despensas de alimentos y comedores populares en cantidades récord, lo que evidencia la debilidad de los ingresos económicos de las familias.

La Navidad suele ser uno de los días más ocupados del año para los comedores de beneficencia, con multitudes cenando pollo y pavo, mientras la música navideña suena a través de parlantes y Santa Claus distribuye regalos a los niños.

Pero dado que el virus continúa propagándose, los comedores populares están renunciando a las festividades de este año y, en cambio, distribuirán comidas para llevar o entregarán alimentos para que las familias los preparen en casa.

Mientras tanto, Mary Brennan, directora INN, el comedor de beneficencia más grande de Long Island, cerrará esta instalación durante la víspera de Navidad y el día de Fin de Año, por primera vez, en sus 37 años de historia, porque su demanda es muy alta. La instalación estima que servirá 200.000 comidas este año, el doble 2019.

"Debido a la preocupación básica por la salud y la seguridad de los huéspedes, y el hecho de que tengamos más personas significa que eres más susceptible o más vulnerable a contraer este virus, y por ello decidimos que, tal vez, no sea la mejor idea tener tanta gente esperando afuera en esos días ", dijo López.

El INN distribuirá bolsas de comestibles, almuerzos en bolsa y comidas completas listas para llevar a los residentes hasta el jueves por la tarde, todo con un sabor navideño.

Pero con el comedor de beneficencia que ahora sirve hasta 500 personas por día, López dijo que la necesidad nunca antes había sido tan elevada.

"Estamos atendiendo a todos", dijo López. "Estamos ayudando a las familias pobres, dando comidas a personas de todas las edades. Desde familias con bebés, hasta niños en edad escolar y estudiantes en edad universitaria.

Realmente a todos".

La elevada afluencia de personas a los comedores evidencia necesidades económicas

Bob Dolan de Island Park ha sido voluntario en el INN desde el pasado mes de marzo y dijo que "Es difícil mantenerse al día". Dolan, quien es un oficial retirado del NYPD, agregó que "Estamos sirviendo muchas comidas todos los días aquí. El comedor está bastante ocupado. Definitivamente hay una necesidad".

Long Island registró pérdidas masivas de empleos vinculadas a los cierres de COVID-19 en esta región del estado de Nueva York, como consecuencia del cierre de numerosas empresas por el confinamiento, la caída en la comercialización de servicios como, por ejemplo, el turismo y el entretenimiento.

¡No te pierdas nuestra pagina de Facebook!!