La fotografía suspende el tiempo, nos inmortaliza. Hay diferentes móviles que nos incitan a congelar el instante. Algunas dan cuenta de nuestro propio andar y nos permiten re-contarnos. Otras fotografías, nos invitan a contemplar fragmentos de realidad que alguien decidió rescatar. Este acto de fotografiar actualmente nos parece tan cotidiano. Pero tiene una larga historia, es resultado del cruce de caminos entre la imaginación, la ciencia, la tecnología y la luz. Se realizaron muchos experimentos antes de lograr fijar la imagen.

Esto fue posible gracias a que el gobierno francés liberó la patente del daguerrotipo el 19 de Agosto de 1839.

Louis Daguerre concretó este invento que siguió y perfeccionó de Joseph Nicéphore Niépce. Este es el antecedente de la fotografía tal como la conocemos hoy.

Este invento, determina la manera como nos apropiamos de nuestro entorno. Por eso festejamos el Día internacional de la Fotografía. Una buena manera de festejarlo es recordando a algunos fotógrafos mexicanos y presentarles a un exponente contemporáneo. Abriré este recorrido con:

  1. Nacho López cuyas fotografías están cargadas de poesía e ideología. En su trabajo plasma la cotidianidad. Aquello que se vivía en el campo, en la ciudad y en los escenarios, principalmente en la época de oro de la danza mexicana. Así como trabajos en los que experimentaba con los químicos y la ampliadora; buscando otras posibilidades de la imagen.
  2. Manuel Álvarez Bravo otro gran representante de la fotografía mexicana. Era un conocedor de la luz y amigo de las sombras. Por algún tiempo se dedicó a explorar el cubismo, surrealismo y la abstracción con su cámara. Tuvo otro período en el que se interesó por documentar el acontecer. Cuidaba mucho el equilibrio en sus composiciones. Cualquier objeto lo atrapaba. Podría ser una grita, las ramas de un árbol seco, la mirada o un hombre sosteniendo un telar. La belleza que rescataba al encuadrar ese tiempo, esos objetos, esas vidas fue resultado de su sensibilidad y su gran ojo.
  3. Gabriela Iturbide es una fotógrafa que se da el tiempo de contemplar y componer. En gran medida podríamos decir que su trabajo es documental. Eso no quiere decir que no sean imágenes creativas o poéticas. Su pasión por la imagen implicaba entregarse al contexto, cuidar las proporciones y crear la mejor composición para transmitir en cada imagen aquello que ella percibía. En ello radica su poética, crear esa realidad aparte.
  4. Jaime Martínez es artista visual que teje su propuesta entre la fotografía y el vídeo. Su propuesta es ligera, urbana, colorida y juega con la distorsión de la imagen. Sus imágenes mantienen algo de movimiento y suelen ser tridimensionales. Resalta las emociones y sensaciones del instante. Lo que nos quiere compartir es su realidad psíquica; no le interesa capturar el mundo, tal cual con la tonalidad que tiene. Prefiere compartirnos esos otros mundos que brotan de su psique.