Benita Galeana nació en San Jerónimo, Guerrero un 10 de septiembre de 1907, movida por la necesidad de superarse y basada únicamente en la escucha atenta de su entorno humano, arriba a la Ciudad de México en la década de los veinte, sin saber leer ni escribir. A pesar de ello, Benita, se convirtió en una gran oradora cuya capacidad discursiva, de persuasión y organización de masas, dejó un precedente en la historia política de México.

De lo público a lo privado, la lucha política de la mujer.

En 1935 Benita Galeana funda, al lado de otras mujeres valientes como la toluqueña Adelina Zendejas, Doctora en Filosofía por la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, el [F]rente [Ú]nico [P]ro-[D]erechos de la [M]ujer, organismo político que luchó socialmente para dotar a la mujer del derecho a votar en México.

El FUPDM llegó a tener entre sus filas a más de cincuenta mil afiliadas de 25 organismos distintos, sus demandas se diversificaron tanto que poco a poco se hizo insostenible encauzar su gestión social mediante un solo frente lo que limitó su accionar político, disolviéndose antes de que las mujeres pudieran obtener el derecho al voto en 1953, cuando el Estado de Yucatán lo hizo valido para las elecciones municipales y estatales.

Dos serían los hogares de Benita Galeana, el primero, lo encontró al lado del periodista Mario Gil, con quien contrae matrimonio en 1940. Gil, fue uno de los más importantes cronistas del movimiento obrero en nuestro país, quien nos heredaría preciados testimonios sobre el nazismo y el impacto de la revolución bolchevique de octubre en México. Gracias a la sana persuasión de su marido, Benita fue rompiendo la barrera de las letras y escribió sus memorias en una “máquina de escribir robada,” como le gustaba llamar a la máquina en la que el cronista trabajaba y la cual era ocupada “clandestinamente” por Galeana.

El segundo hogar de Benita fue la prisión, a la que fue llevada en 58 ocasiones por defender sus ideas políticas, allí fue golpeada y vejada en más de una docena de éstas, dos fueron críticas, una en la espalda que le mantuvo años con un corsé de madera; otra, en el brazo, producto de un golpe calado de bayoneta, siendo una de las primeras mujeres mexicanas que organizó huelgas de hambre desde la cárcel.

La liberación política de la mujer.

Benita Galeana es el gran símbolo del Feminismo socialista en México, su espíritu combativo y solidario siempre se renovaba a pesar del oprobio vivido, incluso desde el interior del mismo Partido Comunista Mexicano (PCM), donde militó y donde muchas veces, recuerda Benita, “salíamos de allí casi llorando al ver que nuestros mismos hermanos de clase, los trabajadores, nos trataban así, pero cuando nos encontrábamos con otros obreros que nos respetaban y nos sabían tratar como camaradas, se nos olvidaba todo.”[1] Y es que la militancia en el PCM fue “una experiencia poco gratificante para la mujer militante son sus relaciones personales dentro del partido. Los reglamentos hablan en abstracto porque ignoran (o hacen creerlo) la vida cotidiana. En la práctica, se enfrenta a una paradoja dolorosa: o aceptan el rol de instrumento sexual del machismo “camaraderil,” o se refugian tras una conducta dura, fría, calculadora, despersonalizada y lo más cercana a parecerse al hombre, el modelo de la normalidad.” [2] Así, la convicción y vocación política de Benita Galeana la llevó a interiorizar una liberación de la mujer no en términos de género, sino de clase social.

Benita falleció a los 91 años de edad producto de una embolia cerebral, su lucha es un ejemplo de tenacidad y determinación ante la vida, nació para romper esquemas, el más importante, el de la subordinación y sumisión de la mujer al patriarcado. Siempre defendió su derecho a expresarse, incluso cuando el PCM le prohibió mencionar en su biografía que había trabajado en cabarets para ganarse la vida. Toda su vida estuvo ligada al pobre, al necesitado, al proletario, a las prostitutas, a las mujeres que por su condición social eran marginadas y a las madres solteras, porque ella fue una durante toda su vida.

Mis recomendaciones de la semana.

Falsos mitos sobre el feminismo,” de Guillermo Orma.

¿Qué está pasando con el movimiento Feminista?,” de Thalia Bermeo.

Pensioni e LdB2018, le novità al 28/9 su AdV, opzione donna e governance Inps [VIDEO],” de Stefano Calicchio.

Notas

[1] Benita Galeana, Benita. Memorias, México, Lince, 1992. Pág. 109.

[2] Gomezjara, Francisco A. (1982). María de la O y Benita Galeana. Precursoras del feminismo socialista en Guerrero. Chilpancingo, Universidad Autónoma de Guerrero, 1982. Pág. 16.