En una recién revelada entrevista con ejecutivos de DC Entertainment durante la afamada Comic-Con de San Diego, Geoff Johns, director creativo en jefe de la compañía y Diane Nelson, presidenta de la misma, indicaron que tienen planes de replantear su estrategia en lo que a lanzamientos cinematográficos se refiere, especialmente después del próximo estreno de Justice League (La Liga de la Justicia) en noviembre de este año.

Desde que Marvel encontró oro con el lanzamiento de su Universo Cinemático, iniciado en 2008 con el estreno de la primera entrega de Iron Man, Warner Brothers y DC han buscado copiar el apabullante éxito obtenido por su rival, dando el primer paso con el lanzamiento de Man of Steel (El Hombre de Acero) en 2013.

Y aunque la película se desempeñó bastante bien en taquillas, no lo hizo tan bien con los fans o con la crítica, quienes se vieron un tanto decepcionados con la interpretación oscura y violenta que el director Zack Snyder le dio a Superman.

Si empiezas con un paso en falso, no te sorprendas cuando te vayas de boca al suelo

Después de ello, 2016 trajo la llegada a la pantalla grande de lo que parecía ser el sueño húmedo de millones de lectores de cómics de todo el mundo: la representación cinematográfica de la batalla entre los dos superhéroes más apreciados de DC, Batman v Superman: Dawn of Justice (El Origen de la Justicia), nuevamente dirigida por Snyder. Pero resulta que el sueño no se cumplió. La película fue más duramente tratada por la crítica, por su trama no muy coherente e innecesariamente sombría, y que además perdía mucho tiempo con inoportunos elementos que torpemente intentaban establecer la futura creación de la Liga de la Justicia.

Tan sólo unos cuantos meses después, Suicide Squad (El Escuadrón Suicida) obtuvo grandes ganancias durante su fin de semana de estreno, pero tuvo un recibimiento abismal por parte de la audiencia y de los críticos, quienes vilipendiaron el filme al unísono por su débil trama, sus personajes mal desarrollados y la serie interminable de clichés que plagaban cada escena. El DCEU se había metido solito a un callejón sin salida que terminaba en un pozo sin fondo.

Bien dicen que la esperanza muere al último, o algo así

Pero luego llegó 2017, y con él llegó la luz para DC, en la forma de la brillante y (casi) colorida Wonder Woman (Mujer Maravilla), dirigida por Patty Jenkins. A diferencia de sus compañeros de Liga, la Mujer Maravilla de éste filme es un personaje optimista, decidido, fuerte y con una visión casi inocente y refrescante del mundo. No sólo eso, sino que la película presenta una historia completamente auto-contenida, que no pierde tiempo en intentar ligarse con el resto del DCEU, pues confía en que la audiencia sea lo suficientemente lista para deducirlo por sí mismos.

Además, la impresionante cantidad de dinero que la cinta ganó en taquillas seguramente hizo que Warner y DC se dieran cuenta de que tal vez ésta es una mejor forma de hacer las cosas. Según Diane Nelson, no piensan desechar completamente la idea de una continuidad compartida, pero ya no le piensan dar tanto tedioso énfasis a la idea de que todas la películas ocupan el mismo espacio en común.

“Nuestra intención en lo futuro, ciertamente, es seguir utilizando la continuidad para asegurarnos de que nada se desvía demasiado de forma que todo pierda el sentido,” dice Nelson, “pero ya no insistiremos en cada película sobre la existencia de una historia en común o de la interconectividad que hay en ese universo.” Y Geoff Johns añade: “Aún va a haber películas que conecten a los personajes entre sí, como Justice League pero, empezando con Aquaman, nuestra intención es ya no conectar a cada película con todas las demás.”