Sin lugar a dudas, la ceremonia de los Emmys 2017 [VIDEO] fue una de las más políticas de los últimos tiempos. Su presentador, el reconocido comediante Stephen Colbert, no dejó "títere con cabeza" y no desaprovechó ninguna oportunidad para atacar al actual presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. Sin embargo, a pesar de la carga política, la premiación tuvo momentos de mucho brillo y que permitieron albergar un poco de esperanza entre los asistentes. Desde el discurso brindando por Lena Waithe (Master of None), la primera mujer afroamericana y gay que recibe un Emmy, hasta la victoria de Donald Glover por su rol como director de la serie Atlanta, otra categoría en la que vence -por primera vez- un afroamericano.

Una ceremonia muy política

La adaptación de Hulu de la novela distópica de Margaret Atwood "The Handmaid's Tale" se llevó a casa el galardón más importante de la noche de los Emmys, "Mejor Drama", superando así a sus competidores. Asimismo, Elisabeth Moss, que se hizo famosa gracias a su personaje de Peggy en la serie Mad Men, finalmente ganó su primer Emmy por su interpretación de Offred, la protagonista de esta historia en el que las mujeres fértiles son consideradas bienes del Estado en una sociedad ultra conservadora. Una historia que resuena especialmente en la América de Trump.

La imitación de Donald Trump desarrollada por Alec Baldwin en la más reciente temporada de Saturday Night Live, le valió al actor un Emmy como "Mejor Actor Secundario de Comedia".

Baldwin en su discurso de agradecimiento no perdió oportunidad de "dedicar" su premio a Trump, haciendo alusión a los comentarios que hizo Trump sobre nunca haber recibido un Emmy por su programa "The Apprentice". Por su parte, Kate McKinnon también se llevó el galardón como "Mejor Actriz Secundaria de Comedia", por su imitación de la ex-candidata presidencial Hillary Clinton.

¿Inclusión o decisiones políticamente correctas?

Después de la polémica ocasionada por las nominaciones a los premios Oscar, lo que llevó a una oleada de comentarios bajo el hashtag #oscarsowhite por la ausencia casi general de afroamericanos entre los nominados, los Emmys decidieron jugar sus cartas bajo la premisa de la inclusión y la libertad de discurso. No sólo el discurso de apertura de Stephen Colbert hizo referencias claras y sin matices a la situación socio-político por la que atraviesa la nación norteamericana, sino que además contó con la presencia del ex- Director de Comunicaciones de la Casa Blanca, Sean Spicer.

Pero no sólo Spicer hizo su debut en el escenario del Microsoft Theater, los actores Lena Waithe (Master of None), Donald Glover (Atlanta) y Riz Ahmed (The Night Of), también. Primero, Lena Waithe se convirtió en la primera mujer negra en ganar un Emmy por "Escritura Sobresaliente" en una comedia. Después, Glover se convirtió en la primera persona afroamericana en ganar el premio al "Mejor Guión" en una comedia gracias a su trabajo en Atlanta. Por último, pero no menos importante, Riz Ahmed es el primer actor de ascendencia asiática en recibir el premio por su actuación sobresaliente en una miniserie para televisión.

Otra serie que se llevó varios galardones fue Big Little Lies, en la que dos de sus personajes principales fueron galardonados por la academia. Mientras que Reese Whiterspoon y Nicole Kidman estaban nominadas por "Mejor actriz principal", por sus personajes en la serie, la ganadora resultó ser Nicole Kidman gracias a su personaje de mujer maltratada por su marido, interpretado por el actor Alexander Skargard, quién también resultó ganador. Aunque, de todo el episodio de los Big Little Lies, lo que más destacó ante los ojos de la audiencia fue el beso que le plantó Kidman a su compañero de miniserie después de anunciar su victoria. Esto ante los ojos de su marido, el cantante de música country Keith Urban.