Hay que estar bien preparados para meterse a un montaje protagonizado por Shakespeare y Cervantes, pues aunque hemos crecido rodeados de referencias que sombrean la trascendencia de los autores, ciertamente su legado es tan vasto que se vuelve muy denso enfrentar diálogos con referencias al caudal interminable de su genialidad.

Suponemos que la tendencia posmoderna a no adornar el teatro, fortalece la importancia de cada escena curtida del pensamiento contrastante de ambos escritores. El foro Villaurrutia se llenó a tope para escucharlos intrigados por la sensación de magia y los hilos conductores que nos aterrizan como parte de la decadencia en la integridad del presente.

Por si fuera poco, la dramaturgia fue concebida por Aurora Cano quién por sí misma conlleva asumir el punto de vista de un personaje dinámico cofundadora del Teatro de Babel, una agrupación vanguardista y del Drama Fest (Festival Internacional de Dramaturgia Contemporánea), un proyecto cuya finalidad es proponer ideas jóvenes para cultivar públicos en distintos Estados de la República y en el extranjero; aparte de ser actriz y directora celebrada con premios en México y Europa.

Heredera de las enseñanzas de Juan José Gurrola, Ldwik Margules y Héctor Medoza, Cano se especializó en Inglaterra con los Actores de Método y ha destacado así mismo en la música grabando con la banda de rock "Aurora y la Academia" que también la ha llevado a varios países de América con el sello Sony.

Lo mismo David Hevia, quién representa al "Manco de Lepanto" es un actor y director muy reconocido que hizo parte de su carrera en Alemania donde ha fortalecido un espíritu político que critica muchos escollos del teatro nacional como la afinidad de los histriones por asimilarse a la televisión y un individualismo que no se explica entre actores, directores, escenógrafos y dramaturgos.

Interpretando al "Bardo de Avón" José Carlos Rodríguez, un español que ha participando en decenas de películas y telenovelas convive con dos actores jóvenes, Luis Eduardo Yee, a su vez actor director y dramaturgo con una intensa trayectoria y Cecilia Ramírez Romo, quien ha destacado con un espectáculo basado en Antígona donde se desdobla en todos los personajes para darle fuertes golpes al régimen sumándose a los reclamos por la tragedia de Ayotzinapa.

La Sala Villaurrutia ofrece este montaje hasta el 29 de octubre

Presentando el pesado discurso mediante una escenografía minimalista que consistía de muebles pintados de rojo, un par de vestuarios simulando la época, una serie de proyecciones, un guión sonoro y un par de pijamas.

Sentimos la respiración de todos los asistentes, el ambiente es oscuro cuando nos arremete una estridente tormenta. Los actores jóvenes dan un guiño cómico para introducir a la dupla inmortal que habita una dimensión apartada del mundo. Ahí despiertan los espíritus de dos de los dos intelectos más notables de la historia para darse de topes ante una mujer que los guarda y un polizón que busca refugiarse de la realidad.

Sería necesario tener el guión en la mano para hilar cada frase con su respectiva referencia. En términos generales, Cervantes hace de loco, pero se sostiene en una biografía heroica que desprende sus ideales de su experiencia en distintas guerras, de varios encarcelamientos, del amor platónico y de sus tareas como recaudador de la corona.

William por su parte parece siempre melancólico, negativo ante la perspectiva humana, todo le causa duda; incluso su propia persona, defiende un punto de vista más ligado a lo mundano, si bien sus alcances son siempre metafísicos. Esto responde a la leyenda de un actor al que se atribuye por un lado una insuficiente cultura, un desprecio por la mujer y al mismo tiempo la autoría de tragedias, comedias, poemas y algunas de las más didácticas representaciones de la historia.

El estilo es confrontar al público

Nos miran los fantasmas, se enojan con nosotros y convencen al gobernador de una ínsula para que regrese y prefiera la muerte a seguir huyendo de sus acreedores; incluso la mujer que los acompaña se apasiona y sale, sólo para morir bajo una metralla ilustrada por los anti héroes de nuestros tiempos.