Elfman, compositor fundamental dentro de la tradición hollywoodense reciente y muy asiduo a componer para las películas del cineasta Tim Burton, se presentará en México dentro de un marco inmejorable.

Una combinación infalible

La estética de muchas de las películas de Tim Burton está compuesta de símbolos que rinden culto a la noche, la muerte, la celebración de Halloween [VIDEO], e incluso al Día de Muertos [VIDEO] mexicano, ya que el mismo Burton admitió en su momento haberse basado en esta celebración mexicana para crear el concepto de “El cadáver de la novia”, película de animación en stop motion en la que se representaba un “más allá” colorido y siempre de fiesta.

Como anillo al dedo

La presentación de Elfman llevará a cabo justo la noche que en el contexto hispano se conoce como víspera del día de todos los santos, y que está considerado dentro de la tradición del Día de muertos como la noche en que los espíritus de los niños fallecidos visitan la tierra de los vivos para compartir un momento con sus seres queridos y degustar las viandas que simbólicamente se ofrecen en los altares que se preparan para la ocasión.

Tanto el Halloween, como el Día de Muertos, coinciden con fiestas ancestrales que se llevaban a cabo desde épocas pre-cristianas en la Europa céltica y románica. Durante esa época del año, que marca la llegada del Gran Invierno, se empieza a vislumbrar un ambiente festivo y que no pocos califican de mágico.

En medio de este inmejorable ambiente, se escucharán las creaciones de Danny Elfman acompañado por un elenco de lujo: la Orquesta Camerata Metropolitana, el Coro Harmonia Vocalis, Jonathan Davis (vocalista de Korn), Susana Zabaleta, John Mauceri y la violinista Sandy Cameron.

Su obra desde un punto de vista musicológico

Su formación, en cierto sentido autodidacta, le permitió a Danny Elfman adoptar un estilo propio y característico en su música. El uso de la orquesta en su obra está lleno de bellos contrastes y colores que vagan por terrenos de dulzura; Elfman es capaz de crear texturas, armonías y temas que erizan la piel desde que fluyen las primeras notas; sus técnicas de orquestación son remembranzas de la belleza de la música tonal y modal del final del Siglo XIX y principios del XX. La obra de Danny Elfman, es resistencia ante las estéticas impuestas por las vanguardias musicales que han renunciado a la tonalidad y a los sistemas de afinación tradicionales.

Si se quiere complementar la experiencia del Día de Muertos, esta es una oportunidad inmejorable.