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Hacia 1943 José Revueltas y Efraín Huerta, formaron parte de la célula de periodistas José Carlos Mariategui del Partido Comunista Mexicano (PCM) y al lado de Vicente Fuentes, Rodolfo Dorantes, Enrique Ramírez y José Alvarado, serían expulsados del partido por Dionisio Encina, Secretario General, por criticar el programa político del PCM y su célula periodística sería disuelta.

La bohemia intelectual, de las letras a la política

Efraín Huerta y José Revueltas para 1943 tenían 29 años de edad, ambos nacieron en 1914 y se conocieron gracias a José Alvarado, quien entablaría una bohemia intelectual con los dos al lado de Octavio Paz, Alí Chumacero y Carlos Fuentes.

Juntos descubrieron “la ciudad, el sexo, el alcohol, la amistad” recordaba Octavio Paz en 1977. [1]

José Alvarado fue discípulo de José Vasconcelos, viajó desde Monterrey para estudiar en la Escuela Nacional Preparatoria, donde conoció a Octavio Paz y a Efraín Huerta. Paz y Alvarado coinciden en Barandal, una publicación lanzada por Paz que circuló entre 1931 y 1932, en la que además participaría el grupo literario Los Contemporáneos: Salvador Novo, Carlos Pellicer y Xavier Villaurrutia.

Para 1933 Octavio Paz y José Alvarado coincidirían nuevamente en la revista Cuadernos del Valle de México, que circuló dos números y en 1934 ve su final. Proyectos editoriales efímeros, “experimentales, entusiastas e irrelevantes“[2] que sirvieron a Paz para soltar la pluma y materializar más adelante Taller al lado de Efraín Huerta.

Por su parte, José Revueltas escribe al lado de Huerta y Paz en Taller, en el Diario del Sureste y en El Popular.

Después de la expulsión del PCM, José Revueltas formó “El Insurgente,” grupo político de orientación marxista, del cual se desprende una publicación periódica denominada El Insurgente, de la cual no se ha encontrado aún todos los números, permanecen extraviados ya que contamos con tres que nos dan orientación de su existencia y de la línea editorial del periódico. Ante la ausencia de dichos números no conocemos el tiraje, la difusión y el alcance de dicha publicación, pero sabemos que Efraín Huerta colaboró en El Insurgente del cual Revueltas era el Director.

Años después Efraín y José reingresaron al Partido Comunista, Revueltas lo abandonaría poco después, expulsado nuevamente por criticar la política del PCM; mientras que Huerta permanecería en él hasta el final. Revueltas orientó sus esfuerzos hacia el 68 en un programa político, fundado en la llamada democracia cognoscitiva.

Huerta, en cambio, apoyó económicamente la campaña presidencial de Valentín Campa, y dos años antes de morir, publicaría dentro de la editorial Cultura Popular del mismo PCM: Amor, patria mía, considerada una de sus mejores obras. José Revueltas y Efraín Huerta crecieron de jóvenes en el estalinismo bajo las filas del PCM, el primero, rompería con esa tradición teóricamente inclinándose al leninismo; mientras que el segundo, se mantendría allí.

El puente cultural

Efraín Huerta, es quien publica la primera crítica literaria a José Revueltas en 1938, el pretexto, fue la primera novela de Revueltas, extraviada en Guadalajara y de la que quedan solamente fragmentos, El quebranto (1938). En un artículo denominado “El mundo del quebranto,” aparecido en El Nacional el 16 de mayo de 1938, Huerta señalaba: “En El quebranto, Revueltas nos obliga a entrar en el mundo más doloroso y terrible que existe, si descontamos ciertos penales, los campos de concentración de Alemania y los barcos de muertos. Entramos en un reformatorio para varones, que sí los hay, aunque los niños ricos y sus mamás lo ignoren.” [3]

Aún más, Efraín Huerta dedicaría su poema Este es un amor (1944) a Rosaura, hermana de José, quien triunfaba en la década de los cuarenta en el Teatro de Europa bajo la Dirección de Bertold Brech. Su poema Recuerdo de amor (1944), lo escribió Efraín para José Revueltas. Y cuando Revueltas estuvo preso en el Lecumberri por su participación en el movimiento estudiantil del 68, dentro de su poema Ángela adorable Davis (1974), versa la siguiente dedicatoria: “Para mi hermano José Revueltas, que está en Lecumberri.// Ah, y para Jorge Turner”. Cuando José muere Efraín lo despide en el Panteón francés y le dedica un poema póstumo: Revueltas: sus mitologías (1976) que hace alusión a su funeral. Revueltas, a sus 23 años, dedicó un poema a Huerta, Nocturno de la noche (1937). Y de igual manera sostuvo un intercambio epistolar con Huerta sobre temas de cultura y literatura en México, entre ellos, destacan un par de cartas sobre Alfonso Reyes (1946).

Notas

[1] Julio Scherer. “La conciencia es lo contrario de la razón de Estado,” Proceso, 3 de diciembre 1977.

[2] Diana Ylizaliturri. “Entrevista con Octavio Paz, editor de revistas”, Letras Libres, núm. 7, julio 1999.

[3] Efraín Huerta. “El mundo del quebranto.” El Nacional. 16 de mayo 1938.

Las recomendaciones de la semana:

Octavio Paz y su recuerdo a 19 de su fallecimiento,” de D.Corona y “Los libros prohibidos: lee bajo tu propio riesgo. 1era parte [VIDEO],” de Jorge Gerardo Morales Ayuso.