Hace tiempo que no escribo como antes. Es sólo que el día se tornó de otro matiz y ya no se deja ver un rayo de luz. Ayer por primera vez en mucho tiempo sabía que algo había cambiado. Mis esperanzas se han esfumado, entiendo muchas cosas, otras me siguen siendo oscuras, busqué el sendero que había creado, aquel que cada noche me llevaba a una cabaña cálida en lo alto de un bosque maravilloso, lleno de verdes pradreras con el canto de las aves por doquier. Eran noches mágicas debajo de las estrellas. Recuerdo tomar un retrato tuyo y mirarlo por horas, tomar el lápiz y papel para derrochar letras y letras, con el fin de encontrar una sonrisa al final de tu lectura.

La luna [VIDEO]miraba cada suspiro y era cómplice absoluta de mis frases. Tenía a un Neruda hablando siempre de amor, Benedetti y su forma de detallar cada sentir, al final Bucay me hacía pensar en cuentos interminables para decir con ciertas palabras lo que pasaba en mi. Y juntos hacíamos veladas de pasión, por la escritura versada en párrafos de amor.

Me despedía con un apretón de manos y regresaba por el sendero, cargado de emoción, con un latir intenso y con ganas de hacerte llegar el escrito lo antes posible, ellos sabían que volvería y preparaban todo para la noche siguiente.

Pero hoy he perdido

Benedetti salió y dijo que francamente estaba sólo esta vez. Detrás del Neruda posó su mano sobre mi pecho y sentí como si fuera la mía, respiró y al oído y dijo: "Chico el amor es paciente".

Como si fuera parte de un ritual escuche una voz, esta decía así: "Querido amigo, has perdido el sendero que conduce a la cabaña, tendrás que aprender algo de eso" y Bucay se despidió.

He perdido el sendero. Estoy en la orilla del lugar al que muchos escritores llaman "el adiós de la musa", donde las tintas ahogan los sueños y los anhelos de libertad son sólo mitos y leyendas. Arde un fuego eterno, con hojas de papel bañadas en lágrimas de sangre, sin aire y casi tan silencioso, que el hades se escucha a lo lejos.

Puedo huir a cualquier lado, puedo inventarme otro sitio al decir verdad, pero he de morir en la orilla, en el adiós de la musa...

Hace días que no escribo como antes. Es sólo que el día se torno de otro matiz y ya no se deja ver un rayo de luz, ayer por primera vez en mucho tiempo sabía algo habia cambiado.

Mis esperanzas se han esfumado. Entiendo muchas cosas, otras me siguen siendo oscuras. Busqué el sendero que había creado, aquel que cada noche me llevaba a una cabaña cálida en lo alto de un bosque maravilloso, lleno de verdes pradreras con el canto de las aves por doquier.

Eran noches mágicas debajo de las estrellas. Recuerdo tomar un retrato tuyo y mirarlo por horas, tomar el lápiz y papel para derrochar letras y letras con el fin de encontrar una sonrisa al final de tu lectura.

La luna miraba cada suspiro y era complice absoluta de mis frases, tenia a un neruda hablando siempre de amor, benedetti y su forma de detallar cada sentir, al final bucay me hacia pensar en cuentos interminables para poder decir con ciertas palabras lo que pasaba en mi. Y juntos haciamos veladas de pasion por la escritura versada en parrafos de amor.

Me despedia con un apreton de manos y regresaba por el sendero, cargado de emocion, con un latir intenso y con ganas de hacerte llegar el escrito lo antes posible, ellos sabian que volveria y preparaban todo para la noche siguiente.

Pero hoy He perdido!

Benedetti salio y dijo que francamente estaba solo esta vez, detras de el neruda poso su mano sobre mi pecho y senti como si fuera la mia, respiro y al oido dijo, chico el amor es paciente.

Como si fuera parte de un ritual escuche una voz, esta decia asi " querido amigo, has perdido el sendero que conduce a la cabaña, tendras que aprender algo de eso", y bucay se despidio.

He perdido!

Si, he perdido el sendero, estoy en la orilla del lugar al que muchos escritores llaman "el adios de la musa" donde las tintas ahogan los sueños y los anhelos de libertad son solo mitos y leyendas. Arde un fuego eterno, con hojas de papel bañadas en lagrimas de sangre, sin aire y casi tan silencioso, que el hades se escucha a lo lejos.

He perdido!

Puedo huir a cualquier lado, puedo inventarme otro sitio al decir verdad, pero he de morir en la orilla, en el adios de la musa...

Porque

He perdido!!!