"El amor es una invención de los mamíferos", escribió Carl Sagan en Los dragones del Edén, en referencia a que este grupo de animales, sobre todo los primates, tienen un sistema límbico más evolucionado. Este sistema límbico incluye estructuras cerebrales como el tálamo, el hipotálamo, el hipocampo y la amígdala cerebral; regulan las emociones, la memoria, el hambre y los instintos sexuales.

Cuando nos enamoramos nos volvemos locos, nos ponemos nerviosos cuando estamos cerca de la persona que nos interesa, nos late el corazón más rápido, las manos se ponen húmedas, sentimos "mariposas" o "nudos" en el estómago, incluso pensamos que esa persona es perfecta, no dejamos de pensar en ella, podemos tener insomnio, pérdida de apetito y mucho optimismo o entusiasmo.

A simple vista, cuando estamos enamorados parecemos otros, pero la realidad es que nuestro cuerpo está experimentando muchos cambios a nivel fisiológico, se está expresando la química de nuestro cuerpo, donde participan diversas hormonas y neurotransmisores.

¿Qué sucede en nuestro interior?

Los estudios demuestran que cuando nos enamoramos, nuestros niveles de serotonina bajan y producimos grandes cantidades de dopamina. El efecto es similar al de una droga altamente adictiva.

Cuando nos enamoramos se activan tres sistemas cerebrales vinculados a: 1) el amor romántico, donde actúa la dopamina y la noropinefrina provocando emoción, positividad y todas aquellas sensaciones donde no puedes dejar de anhelar a esa persona especial; 2) el deseo sexual, en este caso actúa la testosterona que provoca la atracción y controla el impulso sexual y 3) el cariño duradero, participa la oxitocina y la vasopresina, con la intención de reproducirte, cuidar y dar cariño, dan lugar a relaciones a largo plazo.

Además, los niveles de adrenalina aumentan cuando estás cerca de la persona que te gusta, así como los niveles de cortisol que son mayores en respuesta al estrés, así que entre más larga sea la relación estos niveles irán disminuyendo. Sin embargo, si nos sentimos plenos y gozamos de la relación, se debe a las endorfinas, consideradas las hormonas de la felicidad porque nos brindan sensaciones de éxtasis y bienestar.

El enamoramiento coincide con la frase de "el amor es ciego", esto es verdad porque la dopamina inunda nuestro cerebro por los entusiasmos y las emociones vividas, mientras que las regiones cerebrales encargadas de hacer juicios críticos están completamente apagadas.

Finalmente, el amor es misterioso y complejo, estudios confirman que el enamoramiento dura aproximadamente 1 año, después de este tiempo, volvemos a la "normalidad", nuestros niveles de serotonina se normalizan y los de dopamina bajan. Lo que sí queda claro, es que el enamoramiento tiene como objetivo garantizar la especie.