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Al mundo contemporáneo no le falta terror,¿por qué entonces promover una serie de películas que no dan tregua buscando reinventar el cine para provocárnoslo?¿Qué hay detrás de esta enfermedad por plagarnos la cabeza de lo más sórdido en las cualidades humanas?

Hay que fijarse bien. Mórbido Fest [VIDEO] en sí tiene un repertorio generalizado con la etiqueta del terror y la fantasía; sin embargo la revisión puntual de cada largometraje habla de mucho más que sólo sangre, alienígenas y monstruos super naturales; en conjunto lo que nos muestran es el sentir de una generación por expresar el nicho de su idiosincrasia.

Ante la visión de muchos países, podemos entender una homologación de nuestras realidades metropolitanas

No importa el origen del filme, parece que en cada región se habla el mismo lenguaje porque hemos estado educados por los mismos mensajes telemáticos.

En el caso de Caye Casas y Albert Pintó de la República Catalana, el pavor no está directamente ligado miedo; en su ópera prima: "Matar a Dios", el gusanito está en tomar la influencia del cine español de comedia negra, para plantearnos la imposibilidad de superar las dolencias de las relaciones.

Podría decirse que es el cine del absurdo, aunque su misión es refrescar el papel de Dios en nuestra cotidianidad y revelar una sociedad que no tiene redención aparente

Un drama que se sostiene por la fuerza de sus histriones, nos intriga con cuestiones profundas acerca de la fe y los valores, de nuestra obsolescencia y del poder divino que puede disfrazarse de mendigo para echarnos a volar hacia la fatalidad o hacia los enredos en este caso con alguna salpicada de crueldad.

Albert Pintó, presente en la premier de su película, dijo haber producido en muy poco tiempo el producto de una conversación entre amigos, con un presupuesto de 200 mil euros, en coordinación con Casas tratando de meter todas sus influencias sin mayores aspiraciones.

Muy distinto en caso de "AJ Zombies!". Aquí la producción comenzó en el internet que de pronto hubo un auge inesperado. La serie atrajo la atención de un grupo de franceses quienes apoyaron a los jóvenes talentos encabezados por Daniel Martín Rodríguez en la realización de un largometraje.

Rodríguez, presente en el Cinépolis, estaba orgulloso por un planteamiento que desde el absurdo del apocalipsis zombie se sienta para hacer agudas críticas a la sociedad, especialmente al sector de la juventud.

La película como tal está llena de picos. Se entiende que uno debe tolerar un alejamiento del realismo y la inversión de la típica relación romántica entre el hijo de una sirviente y la niña de la casa.

Como ingredientes para atraer interés se inserta un borracho que da la voz a la inquietud de una generación más obsesionada con lo que sucede en su celular que con la realidad. Tratando de emular series y películas icónicas, el viaje con excelentes, pero escasos efectos se levanta y se cae hasta caer en la farsa.

Por último pudimos ver la última película de los Onetti Brothers, un par de chicos argentinos quienes primero causaron revuelo generando dos películas que regresan en el tiempo para dar nuevos frutos al culto del Giallo.

Descubrimos que el Giallo tiene mucho contenido detrás de su concepto basado originalmente en un género literario italiano de la posguerra. En los setentas el cine de aquel país toma historias de estos libros amarillos populares para construir thrillers psicológicos, policiacos; y un sin fin de variaciones.

Nicolás y el Mórbido Master (Pablo Guisa) comentaron la transición a "Los Olvidados", su primer slasher, que deja atrás el Giallo para buscar la repetición de las fórmulas Hollywoodenses, pero con un toque Argentino.

Se hizo hincapié en cada producción a la música, y se usa el pop de género más que lo nacional

Conocida también como What the waters left behind, la esperada premier al sur del muro (dice Guisa), no le pide nada al cine gringo.

Excelente fotografía, referencias a Tarantinto, actores teniendo relaciones, asesinos seriales, efectos gore, mas como tal, no hay una aportación palpable a no ser del uso de la locación y la tragedia de Epecuén como base para posibles secuelas que explicarían el contexto.