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El mes pasado se cumplieron 40 años desde que David Bowie sacara al mercado el álbum Heroes (“Héroes”, en español), cuyo tema homónimo ha logrado erigirse en todo un símbolo.

Sonido Berlín

Para 1977, David Bowie se encontraba altamente influido por lo que se conocía como ‘sonido Berlín’, que representaba ese latido industrial de la ciudad durante la Guerra Fría, en que florecía un estilo de vida cosmopolita aderezado con rock experimental, al tiempo que se comenzaba a consolidar la música electrónica como la vanguardia sonora de finales de la década.

Bowie desarrolló la llamada “Trilogía Berlín”, en la que se hizo acompañar de Brian Eno (músico inglés vanguardista) en la instrumentación y composición; Mick Ronson, con una guitarra que hizo época durante la segunda mitad de los 70; así como del visionario productor Tony Visconti.

Esta terna produjo los discos Low, Heroes y Lodger. Estas tres placas contenían ese sello distintivo sonoro que representaba la vanguardia europea del momento, aderezados con una voz de Bowie que podía variar desde un estilo cuasi operístico, hasta ser un franco lamento metálico fundido con ese muro sonoro que se erigía en medio de la niebla berlinesa, que no pocos consideraron como una alegoría de aquel muro de concreto que dividía a la ciudad desde 1961.

Héroes

La pieza en cuestión, ha logrado trascender las épocas aún sonando como innovadora. Musicalmente, como ya se ha dicho, tiene una base orquestal con un cierto dejo metálico que nos sumerge en una atmósfera post apocalíptica. Notas prolongadas de guitarra con una distorsión rockera, cortesía de Mick Ronson, son las olas sobre las que navega la voz de Bowie, que logra entre sucesiones de los acordes Sol, Do y Re, lanzar al viento un cántico de amor y de esperanza entre las ruinas de un mundo que se nos ha salido de control.

La letra de la canción se centra en la historia de dos amantes cuya esperanza se mantiene intacta dentro de un contexto de guerra. Incluso hay una referencia al Muro de Berlín y la tensión constante que había con respecto a quienes trataban de cruzarlo, puesto que hubo parejas y familias que abruptamente quedaron divididas cuando éste se erigió.

La traducción es mía.

Puedo recordarme parado junto al muro

Y los guardias dispararon sobre nuestras cabezas

y luego nos besamos como si nada pudiera caer.

Genuino legado

Otro aspecto importante de la canción, y que se ha vuelto en el aspecto lírico, la bandera que sigue hondeando y que es aplicable a cualquier situación de la vida, es una tan sencilla como.

Podemos ser héroes, sólo por un día.

No han sido pocas las personas que han utilizado esta frase como un mantra de motivación personal, eslogan político, o incluso publicitario. Los derechos de la canción van de un lado a otro indiscriminadamente. Pero esto, lejos de ser una banalización de la obra, constituye su boleto hacia la eternidad.

Nunca estará de más el escuchar esta canción y convencernos de su mensaje, vencer la adversidad, nuestros demonios internos y propugnar por el triunfo del amor en cualquiera de sus formas. Se puede, al menos, sólo por un día.