Si hay algo que caracteriza a nuestra generación es que somos inquietos, enérgicos ¡y soñadores!, -los millennials- estamos llenos de sueños, para muchos de nosotros, la vida debería ser sólo comer, dormir ¡y viajar!, porque los viajes nos sacan de nuestra zona de confort para llenarnos de experiencias inolvidables y de aprendizajes, acostumbramos hacer planes a largo plazo, sin darnos cuenta que el tiempo no perdona, dejamos las cosas para después; “cuando tenga un mejor trabajo, cuando tenga mucho dinero, cuando, cuando, cuando…”

Desde siempre me había interesado por la cultura del Perú, las fotografías de sus paisajes, su gente y sus colores despertaban mis sentidos, y claro, uno de mis mayores sueños, era conocer Machu Picchu.

Aquí te comparto un poco de mi experiencia y la posibilidad de conocer este destino sin gastar más de lo necesario, teniendo claro que, si nuestro presupuesto es poco, debemos saber adaptarnos a todo y renunciar en ocasiones a ciertas comodidades.

Preparé mi mochila y me lancé a la aventura

Lo primero que debemos saber, es que los vuelos Cd. De México - Lima, suelen encontrarse mucho más baratos si los buscamos con anticipación, (no menos de 3 meses), y que la moneda peruana es el Sol, que equivale aproximadamente a $5.00 mexicanos, el costo de vida en Perú es muy similar al de nuestro país, así que no tendremos mucho problema en administrarnos con nuestros gastos.

Llegando a Perú, lo ideal es quedarse sólo una o dos noches en Lima, suficientes para recorrer los lugares atractivos, para pasar la noche recomiendo algún hotel en Barranco, por lo general son cómodos y económicos, y la zona es muy bonita y cultural.

Para llegar a Cusco, existen 2 opciones, ir en bus haciendo un trayecto de aproximadamente 24 horas, ¡o volar!, el vuelo dura sólo 45 minutos, yo viajé en una aerolínea que se llama LCP, por increíble que parezca, el vuelo me salió al mismo costo de un ticket de bus, (es muy importante buscarlos con anticipación).

Cusco

Cusco es un lugar mágico, para alojarse hay muchísimos lugares, podemos encontrar hostales desde 20 soles, súper cómodos, limpios y con muy buen ambiente, además muchos ya incluyen el desayuno, una ventaja de los hostales es que podemos prepararnos algunas de nuestras comidas, otra opción para economizar es almorzar en los lugares populares, ¡en el mercado de Cusco encuentras comidas completas desde 5 soles!. Por las tardes, el pueblo se vuelve aún más encantador, el clima es muy frío, así que es 100% recomendable llevar nuestra ropa más calentita; tampoco podemos dejar de probar los tradicionales “churros”, son riquísimos y cuestan sólo un sol.

Cusco está lleno de tiendas de artesanías y ropa de alpaca ¡todo es lindísimo! pero recuerden que no vamos de shopping, así que olvídense de querer comprar todo lo que ven a su paso, y claro, nadie puede regresar del Perú sin la tradicional foto con las llamas y las alpacas, esos animalitos son encantadores, pero habrá que ir a buscarlos, pues las fotos con ellos en el centro no cuestan menos de 30 soles.

El pueblo puede recorrerse a pie, es muy tranquilo y seguro, incluso de noche, eso sí, ¡el frío por la madrugada es insoportable!, como tip extra es importante que practiquemos nuestro inglés u otro idioma, pues si vamos en plan de conocer personas de otras culturas y países, Cusco es el destino ideal, ¡hay gente de todo el mundo!

¡Rumbo a Machu Picchu!

Existen muchos tours y paseos que salen desde Cusco, así que hay que lanzar la moneda al aire y elegir sólo algunos de acuerdo a nuestro presupuesto.

La entrada a Machu Picchu puede adquirirse en las oficinas de cultura de Cusco o por internet, una vez que hemos conseguido nuestro boleto, la mejor opción para llegar a hidroeléctrica, es en bus o Van, en el pueblo hay muchas agencias que ofrecen este servicio, elegimos la opción que más nos convenga, el trayecto es de 6 horas aproximadamente, una vez en Hhidroeléctrica, podemos ir en tren o caminar 2 horas hasta el pueblo de Aguas Calientes, (evidentemente elegí la segunda), pareciera que el camino será eterno y agotador, pero no, ¡es increíble!, los paisajes son de ensueño, además, son muchas las personas que eligen esta opción, así que no iremos solos.

El pueblo de Aguas Calientes es muy lindo y pequeño, los hostales también son muy económicos, pasamos la noche ahí para iniciar nuestra subida a Machu Picchu a las 5:00 am, la escalada es de aproximadamente 1 hora, todo depende de nuestra condición física, así que hay que ir muy bien desayunados y descansados, si nos apresuramos, ¡nos toca ver el amanecer en la montaña!, ese momento es un verdadero sueño. Ya arriba tenemos un par de horas para recorrer la ciudadela, admirar el paisaje, y seguir aprendiendo sobre la cultura Inca, ¡nada de descanso!, pues no hemos conseguido llegar hasta allá para permanecer sentados y en la sombra. Recorrer la impresionante ciudadela vale la pena, cada rincón es fascinante y enigmático. El regreso es exactamente igual, no se preocupen, porque la bajada es menos agotadora, volvemos a caminar 2 horas hasta la Hidroeléctrica y emprendemos el viaje de regreso a Cusco.

¡Un destino imperdible!

Una semana es más que suficiente para conocer estos destinos, que sin duda, son ampliamente recomendados, así que no lo pienses mucho, arma tu mochila, rompe el cochinito y ¡lánzate a explorar el Perú!