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El espíritu de la Navidad llegó a casa con el rojo intenso de sus pétalos que contrasta con el verde lleno de vida de sus hojas. Le da un toque mágico de paz, armonía y felicidad al ambiente. Puedo decir que te ayuda a respirar diferente. Las nochebuenas que trajimos de Xochimilco son nuestros primeros adornos y así cortamos el listón invisible para dar paso a la época decembrina. Nunca imaginé que para que estas plantas estén en nuestros hogares se necesitara de un trabajo arduo de 9 meses. ¡Increíble!

La mañana es fresca y a un costado del canal turístico de Nativitas, en Los Viveros Santa Inés, se disfruta el aire rural de la capital del país que está perfumado con un ligero olor a leña que se está quemando.

Nos recibe con amabilidad el señor Filomeno García, improvisamos unos asientos con unos botes de plástico, y ya sentados frente a él, explica con una charla muy amena, cuál es el proceso de producción de la flor de Nochebuena.

Nacen en incubadora

El trabajo comienza en la primera quincena de marzo con los esquejes que son traídos de Tetecala, Morelos. Con sus manos señala el área donde montan un “enraizador” que dice es una especie de incubadora de plantas. Ahí, durante los primeros días cada 5 minutos ingresan para hidratar las plantas. Una labor difícil, comenta, ya que la temperatura dentro de esa cámara es de aproximadamente 40 grados centígrados. Mientras una polilla busca salir del invernadero, quizá aturdida por la luz del día, don Filomeno cuenta que este procedimiento dura 45 días y que gradualmente el mantenimiento es más espaciado hasta que la planta tiene raíz, momento en que se da paso a la aclimatación con la entrada de aire.

Agrega que se trata de la etapa más delicada, pues no puede entrar ni una sola ráfaga de viento porque se echan a perder las plantas.

Acompañados por un vaso de refresco y una botanita, seguimos con la plática, unos pajarillos vuelan por encima de nuestras cabezas. El señor Filomeno, quien recuerda la bondad, nobleza y sencillez de su papá, cualidades que visiblemente él heredó, detalla que la siguiente etapa de producción de la nochebuena es meter los brotes obtenidos de la “enraizadora” en macetas de 6 pulgadas.

Los cuidados siguen, reitera. La música de mariachis en una trajinera acompaña nuestra charla. Suena La Bikina [VIDEO], obra del compositor mexicano Rubén Fuentes.

Del invernadero a nuestros hogares

Para obtener el color rojo de las flores de Navidad (como también se les conoce) que regalan una bellísima postal de 3400 metros cuadrados, las plantas se tapan a principios de septiembre para que estén listas para su venta en la primera quincena de noviembre. Esta etapa dura 90 días y con ella se obtienen las nochebuenas que adornarán nuestras casas durante las fiestas de fin de año [VIDEO]

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Con los conocimientos que le dejó la asesoría de 10 años del ingeniero Filiberto y su amplia experiencia, don Filomeno ha creado sus propios métodos, su propia receta –dice con una sonrisa- para sacar este año una producción de 16 mil plantas, mismas que son comercializadas por su esposa, la señora Inés Zenón, a quien también visitamos en el mercado de plantas del Deportivo de Xochimilco, campo número 7.

Nos comparte que ella y su esposo llevan 49 años dedicados a la producción de plantas. La satisfacción que le ha dejado este trabajo es que los clientes siempre se van contentos [VIDEO], añade alegre.

Los cuidados básicos

También aprovecha para darnos unos tips sobre los cuidados que requiere la nochebuena, de la que la Ciudad de México ocupa el cuarto lugar de producción a nivel nacional: no saturarla de agua, regarla solo dos veces a la semana y no exponerlas directamente al sol.

Las variedades de nochebuena más producidas son: white red angel, joy pink, freedom y la subjidi.

Llega el momento de partir, nos despedimos del matrimonio García Zenón con una sonrisa y un saludo de mano. Agradecemos su hospitalidad y amenazamos con regresar en otra ocasión. Nos vamos con el auto lleno de nochebuenas, unas para casa y otras para regalar. Tú, ¿ya tienes las tuyas?